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martes, 17 de abril de 2012

Argentina recupera YPF

Mucho se ha hablado de este asunto. Antes de entrar a valorarlo, daré algunos datos para poder opinar con mayor criterio.

Cristina Fernández anunció el 16 de Abril que enviará un proyecto de ley al Congreso para la expropiación del 51% de las acciones de YPF, que pasarán a manos del Estado (de ese 51% el 51% irá al Estado y el 49% a las provincias petroleras). Deberá ser aprobado por las 2/3 partes del Congreso.
El tribunal de tasación argentino decidirá cuanto hay que pagar a Repsol por la expropiación. Cuando Repsol compró YPF le costó 13.000 millones de euros. Hoy cuesta (por su valor en bolsa) 6.918 millones (el 51% serían 3.525 millones de euros).



El proyecto de ley incluye además una declaración de "interés público nacional" a los hidrocarburos argentinos.
También cambiarán los directivos de la empresa.

El objetivo es lograr el autoabastecimiento de hidrocarburos. Un dato muy importante a este respecto es que YPF había sido una empresa pública nacional hasta que se privatizó en los años 90 con el gobierno de Carlos Menem, lo que posteriormente provocaría un déficit en la balanza comercial de los hidrocarburos.
Dejo aquí un análisis interesante sobre repsol en Argentina.

Cabe recordar que en Rusia, Arabia Saudí, México, Brasil, Irán, China o Noruega, el petróleo es controlado por el Estado y no por empresas privadas.

Una vez conocidos los datos, importantes en mi opinión para poder juzgar con algo de criterio, entremos a valorar.

A mí la verdad es que me parece una decisión estupenda. No me gustan las reacciones del PP y de la prensa, escandalizados, desprestigiando al gobierno argentino y anunciando represalias.



Tampoco me gusta la postura del PSOE, que dice que apoya al gobierno y a Repsol. En eso curiosamente sí que están de acuerdo. Demuestran ser lo mismo cuando se trata de defender los intereses de las grandes empresas que les financian a ambos.
El PSOE demuestra ser hipócrita haciendo políticas de derechas cuando gobierna y de izquierdas cuando está en la oposición. Al parecer en este asunto ni si quiera es de izquierdas cuando está en la oposición y ya no hace falta que gobiernen para quitarles la careta.
Ni que la U.E. se pronuncie a favor de España (aunque no me extraña porque la UE es la unión de los mercados más que la de los ciudadanos).
UPyD demuestra que para esto es un partido de derechas y pide a Rajoy reaccionar. La verdad es que se me está olvidando los argumentos que daba UPyD para decir que también era de izquierdas. Defendía la sanidad y la educación públicas...veremos a ver si se mantienen o al final acaban apoyando la entrada privada, lo cual no me extrañaría demasiado.
Por supuesto el PNV también pide explicaciones a Rajoy, y dicen estar preocupados por la situación. No podía ser de otra manera, siempre han ido muy ligados a los empresarios vascos.
Por señalar un tweet de Duran i Lleida de CiU: La presidenta Cristina Fernández está en manos de un grupo radical marxista y confirma seguir las huellas populistas de Chávez. Como vemos, acusaciones de populismo, marxismo, y chavismo. Cuando la derecha no tiene argumentos recurre a lo que ella entiende por descalificativos. Parece ser que les ha sentado muy mal a los de CiU. CiU no es más que un partido de derechas. Nacionalista, pero de derechas. Tanto o más que el PP. Y en ese sentido como no podía ser de otra manera, defiende los intereses de las empresas privadas por encima de los de los demás. Por si alguien se siente aludido, cuando hablo de empresas privadas, no me refiero a las pymes, sino a las multinacionales. Que quede claro.
El tripartito en Cataluña no es que fuese una maravilla, pero algunas cosas buenas había hecho. Pues bien, desde que llegó CiU, se han cargado un montón de cosas y están realizando un recorte salvaje parecido al griego. Eso sí, nada de tocar los intereses privados, por supuesto.
Hay que quitar la careta a esta gente. Es la lucha más importante. Contra las empresas privadas que roban recursos a los ciudadanos, contra los partidos políticos que las hacen el juego, y contra la prensa financiada por estas que manipulan y tergiversan para su propio beneficio. Las empresas privadas dominan el mundo y nunca dejarán que les toquen sus beneficios. Y cuando pasa, pondrán toda la carne en el asador, también mediante partidos políticos afines y prensa subvencionada afín para desprestigiarlo.


IU en cambio demuestra ser una de las pocas formaciones sensatas en el hemiciclo. Ha aclarado que Repsol no es una empresa española, como todo el mundo quiere hacer creer. En su momento lo fue, cuando era pública, pero con la privatización, la mayoría de las acciones las tienen grupos extranjeros. Como ha dicho Antonio Garzón, diputado de IU y portavoz de economía:  Es una compra legal, que en todo caso podría estar minusvalorada, y que afecta a los intereses de unos sujetos económicos -grandes empresas y bancos- que no comparten beneficios con el resto de la sociedad. Además, dice Garzón, lo que debería hacer el PP, en vez de proteger los intereses de los más ricos es replantearse su política económica y reflexionar acerca de si no es mejor opción de política económica imitar a Argentina y proceder a la recuperación de determinados instrumentos políticos: Instrumentos que deberían ponerse al servicio de los españoles en su conjunto, y no de unos pocos adinerados con capacidad para especular en distintos mercados financieros -entre ellos el de acciones.
Por mencionar algunas palabras de Cayo Lara (antes de conocerse la expropiación):
El Gobierno y los ministros de Mariano Rajoy deberían ser más patriotas con los ciudadanos de este país, y menos patriotas con los mercados y con algunas multinacionales. Por el hecho de que a nosotros nos estén pisoteando nuestra soberanía cada día desde Europa, nos manden inspectores porque no se fían de nuestras cuentas y nos digan qué tenemos que hacer, no quiere decir que el Gobierno español le pueda decir al argentino lo que tiene que hacer con sus decisiones soberanas. Hay que defender nuestros intereses, pero hasta un límite teniendo en cuenta que hablamos de una empresa privada, y ha añadido que YPF no es una empresa con capital mayoritario español.


Me gustaría que en España también se nacionalizase repsol, así como otras compañías que se privatizaron, tales como Argentaria, Endesa, Iberdrola, Iberia, Telefónica o Campsa. Por no hablar de los aeropuertos, loterías, Renfe o Correos.
Lo que se pretende hacer por ejemplo con Renfe o Correos es dejar los servicios deficitarios para el sector público (por ejemplo trenes con pocos pasajeros a pueblos pero que son necesarios, o carteros con pocas cartas a pueblos pero que son necesarios) y los que dan beneficios para las empresas privadas al menor coste posible aunque el servicio sea de peor calidad.
Es un negocio redondo para el sector privado y nefasto para el público. Lo que se debería hacer es que fuese todo público. Se compensaría lo deficitario con lo que da superávit, se mejoraría el servicio, e incluso se lograría generar beneficios que permitirían al Estado tener mayores ingresos y no tener que recortar tanto el gasto público en servicios esenciales como la educación y la sanidad (relevarán tan sólo a 1 de cada 10 funcionarios que se jubilen al año, lo que significará que si cada año se jubilan 10 profesores y 10 médicos cada año contaremos con 9 profesores y 9 médicos menos), la cooperación al desarrollo (reducida un 65%, luego se quejarán de que llegan inmigrantes cuando permiten que África se muera), la I+D+i (reducida un 25%, no hay cambio de modelo productivo, siguen el turismo y el ladrillo (sigue habiendo desahucios y los pisos siguen muy caros) o la justicia (sin oposiciones a pesar de la extremísima lentitud de la justicia).
Una banca pública es más necesaria que nunca para que fluya el crédito y no se especule. Yo optaría incluso por la nacionalización completa del sector bancario, para frenar de una vez la especulación con la vivienda y la deuda, de las cuales son los únicos responsables.
Y con la nacionalización de los hidrocarburos, la energía y las telecomunicaciones lograríamos aparte de unos ingresos extra, mejorar el servicio (el de la electricidad no puede ser peor).


Argentina va en ese sentido. Privatizó un gobierno de derechas los hidrocarburos y ahora les recuperan. Pero claro, la prensa se escandaliza (normal cuando es financiada por bancos privados, petroleras privadas o empresas energéticas o de telecomunicaciones privadas) y habla de injusticia y de populismo. Su único interés es defender al capital aún a costa de los ciudadanos.
La soberanía energética es muy importante. Muy importante que el Estado controle sus recursos energéticos, y no empresas privadas que únicamente buscan el beneficio a costa del ciudadano. Al igual que la soberanía alimentaria. En vez de destruir cosechas o importar leche podríamos exportar cosechas y leche si nos lo permitiese la U.E.

Así pues, bravo por Argentina. Demuestra ser un país serio que se preocupa por sus ciudadanos. ¿Que no me preocupo por Repsol? Bueno, es una empresa privada muy grande que seguro que ve otras oportunidades de negocio. ¿Los directivos despedidos? Seguro que ofertas de empleo no les faltan. ¿Los accionistas? Ya les pagarán las acciones cuando lo fije el tribunal de tasación. Cuando invertían debían saber que ese riesgo existía. La nacionalización es tan legítima como la privatización. Yo diría que incluso más, porque devuelve a todos los ciudadanos (mediante el Estado al cual pertenecen todos) lo que es suyo de una empresa privada (de la que son dueños unos pocos). ¿Que no es justo que un tribunal de tasación fije el precio? Bueno, pues que lo recurran. Todavía no sabemos el precio, yo no me alarmaría en ese sentido antes de tiempo.
Hablan de inseguridad jurídica, de que puede afectar a otras empresas...¡pues muy bien! ¡que las empresas tiemblen! ¡ha llegado la hora de que los ciudadanos recuperen lo que es suyo! El agua, el petróleo, el gas, la energía, no deberían estar en manos privadas para el lucro de unos pocos, sino en manos públicas para el beneficio de todos.