16 años después lo han vuelto a lograr y España puede añadir su segunda estrella en la camiseta. No ha llegado de sorpresa, pues ya partía como favorita tras lograr la Eurocopa en 2024, triunfo que ya analicé en su día en el blog.
Al igual que en 2024, hay jugadores que han estado a un nivel altísimo, entre los que destacaría a Dani Olmo, Unai Simón, y Laporte.
(De izquierda a derecha, Dani Olmo, Laporte y Unai Simón)
Es curioso como Dani Olmo empezó ambos torneos desde el banquillo, al primar De la Fuente a Pedri o Gavi, y cómo ante la adversidad y el atasco de juego que sufría España, el entrenador tuvo que recurrir a Olmo para dar fluidez y velocidad al equipo. Uno podría pensar que se habría ganado la titularidad tras su papel estelar en la Eurocopa, pero no fue así, y De la Fuente prefirió poner a Gavi o Fabián antes que a él, hasta que se tuvo que rendir a la evidencia. Dani Olmo resulta fundamental para el juego de España, y si hay un titular que tendría que ser siempre indiscutible, es él. Además, apenas tiene 28 años, con lo que para la próxima Eurocopa llegaría con 30. Todavía le queda cuerda para rato.
Se ha destacado mucho también que Unai Simón (29 años) ha encajado solo un gol en todo el torneo, algo meritorio, pero que como él mismo dice, no se debe solo a él, sino a todo el equipo que ha sabido defender muy bien y apenas ha concedido ocasiones a los rivales. No obstante, Unai se ha reivindicado en la portería cuando muchos dudaban de él y preferían a David Raya (30) o a Joan García (25). Es cierto que no ha tenido mucho trabajo, pero aún así ha demostrado estar muy atento en todo momento, y cuando ha tenido que actuar, en especial para salir del área y despejar balones que venían con mucho peligro, lo ha hecho a la perfección. Por algo De la Fuente confía en él sin resquicio de duda, hasta el punto de que ha sido cuarto capitán, y es que además de su gran juego demuestra tener mucha madurez y liderazgo. Incluso en el juego de pies, algo que muchos le criticaban, ha demostrado estar muy seguro y confiado.
Y qué decir de Laporte. Ya había destacado en la Eurocopa de 2024 formando pareja de centrales con Robin Le Normand. Los dos nacidos en Francia y nacionalizados españoles para poder jugar con la selección. Lo que se demostró un acierto dado el altísimo nivel que demostraron. Y ahora lo ha vuelto a hacer, mostrándose muy confiado en defensa, y con muy buena salida de balón. Se le criticó entre otras cosas porque se fue a jugar a Arabia Saudí, una liga menor, pero eso no le afectó en su juego en su momento, y ahora que está de vuelta en el Athletic demuestra seguir a un nivel excepcional.
A Le Normand le ha sustituido en el mundial Pau Cubarsí, central de 19 años que ha demostrado también estar a un nivel altísimo pese a su extrema juventud. Estuvo De la Fuente probando durante un tiempo con otros centrales como Huijsen o Eric García. Al segundo sí que le ha llevado, pero apenas ha jugado unos minutos en el último partido, y Huijsen finalmente no entró en la convocatoria, cosa que sí hizo Pubill, quien también jugó apenas unos minutos en el partido contra Uruguay.
Habrá que ver cómo evolucionan en los próximos años los defensas. Laporte tiene 32 años, con lo que llegaría con 34 para la Eurocopa. Una edad ya considerable, pero que en los defensas todavía pueden mantener un buen nivel si el físico les respalda. De no ser así, la pareja de Cubarsí dependería del nivel que demuestre el resto de candidatos. Le Normand llegaría con 31 años, mientras que Huijsen lo haría con 23, Pubill con 25 y Eric García con 27. A mí por lo que he visto, me gustan Huijsen y Le Normand, pero evidentemente dependerá del estado de forma con el que lleguen, si les respetan las lesiones y consiguen imponerse como titulares en sus respectivos clubes. De todas formas, si Laporte y Cubarsí siguen a este nivel, sería lo mejor que nos podría pasar.
Por su parte, Rodri, Fabián, Pedri y Yamal empezaron regular en los primeros partidos, fruto del cansancio de la larga temporada y del proceso de recuperación de sus lesiones, pero con el paso de los partidos han ido mejorando, en especial Rodri, que se ha coronado como mejor jugador del mundial.
(De izquiera a derecha, Cubarsí, Rodri y Unai Simón posan con los trofeos al mejor joven, mejor jugador, y mejor portero del mundial)
Yamal ha estado lejos de su mejor versión, aunque aún así ha generado peligro. Si las lesiones le respetan, generaremos peligro por la banda derecha durante bastante tiempo. Y más combinando con Pedro Porro (26), quien para mí ha sido la revelación absoluta de este mundial. Ha quitado el puesto a Carvajal, quien tuvo una lesión complicada y apenas jugó este año, y a Marcos Llorente (31), a quien todos daban como favorito para ser titular. Un poco semejante a lo que hizo Cucurella (27) en la Eurocopa al eclipsar a Grimaldo (30). Creo que Porro se ha ganado el puesto de titular justamente, con méritos de sobra. Ataca bien, defiende bien, y además tiene gol. No se le puede pedir más.
Craso error ha cometido el Real Madrid al no fichar a Porro ni a Rodri. Mucho se quejaban de que en la selección no había ningún jugador del Real Madrid. ¿Cómo les va a haber si apenas hay españoles en el equipo? Ahora lo intentan solucionar con el fichaje de Cucurella. Buen lateral en defensa y ataque, aunque para mi gusto es bastante discreto y lento en la salida de balón.
(Pedro Porro con el trofeo a mejor jugador del partido que le otorgaron tras el duelo contra Francia)
Actualmente, Rodri (30), Fabián (30) y Olmo (28) rondan la treintena. Edad respetable, pero si el físico les sigue respondiendo, las lesiones les respetan, y no se cargan de demasiados partidos, no debería suponer ningún problema. Zubimendi (27), Pedri (23), y Gavi (21) están llamados a ser su relevo en caso de necesidad.
Por la banda izquierda hemos tenido la desgracia de que Nico Williams (24), capital en la Eurocopa de 2024, no ha tenido su mejor año en cuanto a lesiones y ritmo de juego, con lo que en los primeros partidos apenas jugó. Sin embargo, como Rodri, Fabían, Pedri, y Yamal, ha ido a más a medida que ha avanzado el torneo, y el rato que salió durante la final estuvo a un buen nivel. Con lo que si consigue recuperar la forma, el peligro por la banda izquierda generado por Cucurella y Nico no tendrá nada que envidiar al que por la derecha generen Porro y Yamal.
Baena (25) ha sustituido a Nico con acierto, y eso que no es extremo sino interior. Lo normal, si Williams recupera la forma, es que Baena vuelva al banquillo, y salga tal vez de revulsivo en las segundas partes, como han hecho con grandísimo acierto a lo largo de todo el mundial Mikel Merino (30) y Ferrán Torres (26). Se recordará para siempre el gol de Ferrán en la final, y no es para menos, ya que no es ni de lejos el único que ha marcado.
(Ferrán Torres tras marcar el gol contra Argentina en la prórroga de la final)
De hecho, ya lleva 25 goles en 65 partidos, lo que se dice pronto, y más para un jugador tan cuestionado por muchos, lo que le sitúa como el décimo máximo goleador de la selección española de todos los tiempos, superando a jugadores como Di Stéfano, Sergio Ramos, Salinas, Michel, o Zarra. Pero también hay que recordar los goles clave de Merino en partidos en los que costó muchísimo, como ante Portugal en octavos y ante Bélgica en cuartos. Sobretodo porque Merino es centrocampista, no delantero, y ayuda mucho al equipo que haya centrocampistas, al igual que Olmo, que se atrevan a disparar, y no que todo dependa de los delanteros.
Y eso que durante el mundial hemos tenido a Mikel Oyarzabal (29) un delantero que ha jugado muy bien en especial durante los primeros partidos, y que ha logrado que no echemos de menos a Morata. No en vano, Oyarzabal tiene unas estadísticas de récord, al haber logrado ya 30 goles en apenas 61 partidos, lo que le convierte en el 6º máximo goleador de todos los tiempos, superando a figuras históricas como Butragueño, Morientes e Hierro, y quedándose a tiro de piedra de Silva, Morata, y Fernando Torres. A poco que continúe, es probable que consiga situarse al menos como el tercer máximo goleador, tan solo por detrás de dos leyendas como son Raúl y Villa.
El resto de delanteros que hemos llevado apenas han jugado, ya sea porque el entrenador no ha contado con ellos, como ha sido el caso de Borja Iglesias (33), o porque han tenido mala suerte con las lesiones, como Yeremi Pino (23) y Víctor Muñoz (23).En resumen, mi calificación jugador por jugador durante este Mundial sería la siguiente:
- Sobresaliente: Dani Olmo, Unai Simón, Laporte, Cubarsí, Pedro Porro.
- Notable: Rodri, Fabián, Mikel Merino, Ferrán Torres, Oyarzabal.
- Bien/Aprobado: Lamine Yamal, Nico Williams, Álex Baena, Pedri, Cucurella, Gavi, Marcos Llorente.
Y por encima de todos con matrícula de honor hay que señalar a Luis de la Fuente, que ha conseguido crear un gran grupo y dar con la tecla adecuada, algo que no es sencillo, como vimos con los experimentos fallidos de Lopetegui, Hierro y Luis Enrique.
Creo que una de las cosas que destaca de la calificación es que faltan jugadores, puesto que apenas han participado. Y eso se debe a dos factores. Uno, que los que estaban en el campo lo han hecho muy bien y su puesto no estaba discutido, caso especial de la portería, la defensa y el centrocampista defensivo, lo que apenas ha dado opciones para los reservas en esas posiciones (Raya, Joan García, Grimaldo, Pubill, Eric García, Zubimendi). Y dos, que los que estaban como suplentes en puestos de ataque no han llegado bien de forma o no han contado con la confianza del entrenador (Borja Iglesias, Yeremi Pino, Víctor Muñoz). De este modo, nos encontramos con que de una lista de 26 jugadores, únicamente han contado para De la Fuente 17 de ellos. Es decir, el 11 titular, más 6 suplentes que ha sido siempre a los que ha puesto cuando había que hacer cambios.
Imagino que para los jugadores que apenas han participado no ha tenido que ser fácil darse cuenta de que solo saldrían a jugar en caso de emergencia (lesión, expulsión, o ir por detrás en el marcador). Esperemos que para la próxima Eurocopa De la Fuente tenga mejor suerte con las lesiones y pueda tener más donde elegir desde el banquillo cuando haya que buscar soluciones en los partidos.
(Víctor Muñoz (izquierda) y Yeremi Pino (derecha) en una imagen de entrenamiento)
Por ello creo que los nombres de los delanteros y los centrales suplentes son los que más pueden cambiar de cara a una próxima convocatoria, y dependerá del estado de forma en el que se encuentren.
Por analizar un poco el juego de España, aparte de la defensa que ya he comentado antes que ha estado a un nivel altísimo y que apenas ha concedido errores a rivales, creo que hay que destacar la posesión del balón, algo que ya es seña de identidad de España, y también la recuperación del balón tras pérdida, lo que sin duda contribuye a que el rival genere pocas ocasiones. Dada la baja forma de Yamal y Williams hemos perdido profundidad por bandas, pero la fortaleza defensiva ha compensado esta debilidad en ataque, y confiemos en que cuando ambos mejoren la forma, nuestra fuerza en ataque se vuelva a recuperar.
Hay partidos que no han sido nada fáciles, en especial contra Portugal en octavos y Argentina en la final, por no hablar de que no hicimos nuestro mejor fútbol contra Cabo Verde o Uruguay en la primera fase. En cambio contra Francia, partido que todo el mundo, incluido yo, considerábamos que era el más difícil, al final resultó sencillo pues España dominó de inicio a fin.
Pero esto de que haya partidos complicados y no todo sea un recital, es normal en los mundiales. La gente recuerda el de 2010 y dice cómo no íbamos a ganar con el equipo que teníamos (Casillas, Piqué, Ramos, Puyol, Busquets, Xabi Alonso, Xavi, Iniesta, Silva, Fábregas, Torres, Villa, Pedro...). Pero lo cierto es que allí también tuvimos partidos muy complicados, en especial contra Portugal y Paraguay en octavos y cuartos de final. Además, empezamos perdiendo contra Suiza, y, algo de lo que no se acuerda mucha gente pero yo sí, el partido de primera fase contra Chile, comandado por el inigualable Bielsa, nos costó muchísimo al inicio, y a punto estuvimos de quedarnos fuera a las primeras de cambio si no hubiese sido por un gol casi de chiripa que logró Villa en una mala salida del portero chileno.
Al final los mundiales se ganan por detalles. Han sido muchas las ocasiones en las que el mejor equipo se quedaba fuera, ya fuese por la lotería de los penaltis, por la actuación estelar del portero rival, o por un arbitraje cuanto menos cuestionable.
Pero en fin, De la Fuente ha conseguido crear un gran grupo que juega muy bien al fútbol, y esperemos que continúe en esta senda durante mucho tiempo. No parece que haya rival que se pueda igualar en estos momentos, pues como hemos visto ha superado claramente a equipos que considerábamos poderosos como Portugal, Francia o Argentina, y otros rivales como Brasil, Inglaterra, Países Bajos, Bélgica, Alemania, Croacia, Italia o Uruguay están bastante lejos de su mejor versión.
De todos modos habrá que estar al tanto de cómo evolucionan, pues la mayor parte de ellos cambiará de entrenador. Por ejemplo, Zidane va a entrenar a Francia a partir de ahora, mientras que Klopp hará lo propio con Alemania, e Italia tenta a Guardiola, aunque esto último podría ser más difícil dado el salario desorbitado que exige Pep. Con lo que no habría que descartar que estos grandes países den un paso adelante en la próxima gran cita, al contar con algunos de los mejores entrenadores del momento.
Habrá que ver también como evolucionan la Inglaterra de Tuchel y el Brasil de Ancelotti, pues parece que ambos se quedarán en el puesto, y si los nuevos entrenadores de Países Bajos, Uruguay, Bélgica y Portugal funcionan, tras las destituciones respectivas de Koeman, Bielsa, Rudi García y Roberto Martínez. Entre ellos destaca el ex futbolista Diego Forlán para entrenar a Uruguay. Una apuesta bastante arriesgada dada su poca experiencia como entrenador. Pero Zidane también tenía poca y salió bien, así que quien sabe.
Por otro lado hay ciertos países emergentes a los que habrá que vigilar con atención, como Marruecos, Egipto, Noruega, Senegal, Japón o Suiza, aunque no creo que lleguen al nivel de poder competir con España.
Se ha hablado mucho en este mundial de grandes estrellas, algunas que posiblemente han disputado su último mundial, como Messi, Cristiano, o Modric, y otras emergentes que vienen pisando fuerte, como Haaland, Mbappé o Kane. Si hay algo que creo que asemeja a Messi, Cristiano y Haaland es que la mayor parte del tiempo juegan andando. Es cierto que tienen mucha calidad futbolística y que cuando les llega el balón pueden generar peligro, y así ha sido durante el mundial. Pero no es menos cierto que el 90% del partido están andando y apenas participan en la creación de juego o en la defensa contra el rival. En Cristiano y Messi se puede entender, dada su edad próxima a la retirada.
En cambio en Haaland me sorprende bastante. A Mbappé le critican algunos en el Real Madrid porque no defiende lo suficiente. Pues si defendiese como lo hace Haaland creo que directamente le lapidarían. Mbappé por lo menos corre y se mueve bastante, ofreciéndose para el pase y para contraataques, algo muy diferente a lo que ha hecho Haaland en el mundial. Si el Real Madrid hubiese fichado a Haaland, creo que los problemas de defensa que tiene el club blanco se habrían multiplicado exponencialmente.
Por su parte Kane ha hecho un buen mundial y una buena temporada en el Bayern, y parece un serio candidato a balón de oro para este año. Entre los favoritos se incluye también a Messi, Rodri, Yamal y Mbappé. Pero dar el balón de oro a Messi, que juega en EEUU, parece un desprecio por las ligas mayores. Y dárselo a Rodri por tres partidos buenos en el mundial cuando no ha estado bien durante toda la temporada, o a Yamal que ni siquiera ha tenido un partido bueno, tampoco parece demasiado lógico, por más nombre que tengan.
Yo no descartaría a otros como Dembelé o Fabián, ambos ganadores de la Champions con el PSG, y además en el caso de Fabián, ganador del Mundial. Pero también es cierto que Fabián no ha sido realmente decisivo en su club o en la selección, pese a ser obviamente relevante. Y algo parecido se podría decir de Dembelé.
Mbappé por su parte, pese a haber hecho buenos números individuales, no ha obtenido ningún trofeo este año. Por tanto, si tuviese que apostar, diría que Kane tiene más papeletas para llevarse el ansiado trofeo.
También podríamos hablar algo de la organización del mundial, cubierta de escándalos de la mano del presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Gran amigo de Trump, al que le hace mucho la pelota, otorgándole el premio fifa de la paz, como consolación por no haber ganado el nobel de la paz. Y al que ha hecho favores, como se vio cuando Trump le llamó para que dejasen sin efecto la sanción por expulsión a un jugador de EEUU para su próximo partido de octavos de final contra Bélgica. Claro que no le sirvió de mucho, porque los belgas acabaron ganando ese partido 4-1. Por no hablar del protagonismo absoluto que busca Trump, como cuando se quedó en el alzamiento de copa por parte de España para salir en la foto cuando Infantino le instaba a apartarse.
Una más de los que ya nos tiene por desgracia acostumbrados. Una de las cosas que más se ha comentado ha sido el altísimo precio de las entradas. Si ya de por sí suelen ser altas, y más en un mundial, en este han cruzado todos los límites. Y eso se debe a que la FIFA siguió un sistema un tanto particular en la venta de entradas.
Comenzó con dos fases de sorteo en la que los aficionados tenían que registrarse para poder optar a entradas. De esta forma, si eran seleccionados en el sorteo, podían comprar entradas para los partidos sin ni siquiera saber qué equipos se enfrentarían entre sí. En estas fases, los precios, aunque altos, eran fijos. Después, realizó un tercer sorteo introduciendo ya los precios variables, es decir, que la FIFA los podía aumentar de un día para otro si veía que había mayor demanda.
En la cuarta fase, cuando ya se conocía qué equipos se enfrentarían en la fase de grupos, asignaron cupos a cada federación que se había clasificado para el Mundial. En el caso de España, mantuvieron los precios fijos marcados por la FIFA. Por mostrar un ejemplo de los precios de las entradas, para el partido inaugural España - Cabo Verde la entrada más barata era 180 dólares, y la más cara 500 dólares. Esto fue aumentando con el paso de los partidos, y en la final, la más barata eran 4.185 dólares y la más cara 8.680 dólares.
Estos precios fijos resultan mucho más altos que en otros mundiales anteriores. La explicación oficial de la FIFA fue que en EEUU el poder adquisitivo es mayor y que normalmente los precios por entradas para competiciones deportivas importantes celebradas en EEUU son muy altos. Pero vamos, que no engañan a nadie. Lo que querían era sacar la mayor tajada posible, y vaya que si lo hicieron. Por comparar, la entrada más cara para la final en Qatar 2022 fue inferior a 2.000 dólares, mientras que en este año superó los 10.000 dólares.
(Comparativa de precios en dólares, ajustada para la inflación, de la entrada más cara para la final del Mundial, desde Sudáfrica 2010 hasta el Mundial de 2026 de Canadá, México y EEUU)
Volviendo a la fase de la venta de entradas, en la quinta fase pusieron el resto de entradas a la venta aplicando una política de precios variable, es decir, aumentando su precio conforme la demanda aumentaba.
Por si fuera poco, en EEUU la reventa es legal, con lo que la FIFA introdujo un sistema oficial de reventa, en el que las entradas adquirían ya precios astronómicos.
La FIFA trató de reaccionar a las críticas introduciendo entradas a 60 dólares. Pero fueron muy pocas, con escasa visibilidad dentro de los estadios, y se agotaron enseguida.
Además hay que tener en cuenta que la FIFA se reserva aproximadamente un 20% de las entradas para compromisos con patrocinadores, federaciones, medios de comunicación, o instituciones (familia real, presidentes de gobierno, ministros...), lo que aumenta la escasez del resto de entradas que sí que salen a la venta. De este modo, Adidas por ejemplo, recibe un cupo de entradas con las que invita a ciertas personas, como influencers, que de otra forma no acudirían al mundial, para que graben y compartan vídeos siempre con Adidas presente, como ha sido el caso de Javi Buyer o Iker Ruiz. También ha habido presencia de influencers de EEUU como Mr. Beast o IShowSpeed. Además, se reservan entradas para antiguos futbolistas o personas relevantes, y por eso ha sido habitual ver en el palco a figuras como Ronaldo, Cafú, Beckham, Xavi, Iniesta, Puyol, Casillas, Michel Salgado o Villa, así como a actores o cantantes como Javier Bardem, Tom Cruise, Matt Damon o Rosalía.
En fin, por muy legal que sea todo lo que ha hecho la FIFA, resulta a todas luces inmoral, pues lo que provoca es que solo las clases pudientes puedan asistir a un encuentro. Porque además del precio de la entrada tenemos que tener en cuenta el precio disparado del alojamiento y el transporte. Asimismo, en algunos estadios la comida y la bebida se fijó a precios altísimos, llegándose pagar cerca de 20 dólares por una cerveza o por un perrito caliente. Lo que se agrava debido a que no se permite introducir comida o bebida del exterior.
(Precios de las bebidas en el estadio de Toronto.. Como se puede ver, se piden 7 dólares canadienses por una botella de agua de medio litro, y 19,50 por una pinta de cerveza)
Por su lado, el transporte para llegar a los estadios también se aprovechó y disparó los precios. Todo esto, en un deporte como el fútbol, que se jacta de ser accesible para todas las personas independientemente de su condición, deja mucho que desear. Algunas autoridades públicas intervinieron para limitar los precios, como las autoridades locales de Ciudad de México o las de Atlanta. O el recién elegido alcalde de Nueva York, que consiguió 1.000 entradas por 50 dólares que repartió mediante un sorteo, incluyendo transporte gratuito al estadio.
Pero es que además, se está investigando a la FIFA por manipulación de precios. Es decir, la FIFA, que es quien pone las entradas a la venta, parece ser que vendió entradas en determinadas zonas de estadios que luego reubicó a otras peores, y además facilitó que se hinchasen los precios en su página oficial de reventa. Todo con el fin de generar sensación de escasez y forzar a los hinchas a comprar entradas a precios desorbitados.
La UEFA ha reaccionado y ha anunciado que en la Eurocopa de 2028, que se celebrará en Reino Unido e Irlanda, los precios de las entradas serán fijos y mucho más bajos que en el Mundial. De este modo, el 15% de las entradas tendrá un precio de 30 libras, mientras que un 25% lo tendrá de 60 libras. Es decir, un 40% del total de las entradas costará 60 libras o menos. Una diferencia mayúscula con el mundial, donde las entradas por 60 dólares no llegaron ni siquiera al 5% del total.
Está claro que a Infantino y a la FIFA solo les preocupa hacer caja. De ahí su política de precios, y la decisión de alargar el descanso de la final o de mantener las pausas de hidratación cuando no era necesario, ya que la mayor parte de los estadios estaban cubiertos y climatizados, con el objeto de obtener mayores ingresos por publicidad. La misma razón por la que en este mundial ha habido 48 selecciones en vez de las 32 habituales, y por la que en el próximo mundial podría haber hasta 64, lo que implica mayor número de partidos y por lo tanto mayores ingresos por entradas, derechos televisivos y publicidad. Todo por la pasta, aunque sea a costa del deporte y del aficionado.
Por cierto que el mundial 2030 se celebrará en España, Portugal y Marruecos. Con partidos en Uruguay, Paraguay y Argentina para conmemorar el centenario del primer mundial celebrado en 1930. Choca bastante que en un mundo que se preocupa tanto por las emisiones de CO2 y por reducir la contaminación, se siga apostando por celebrar mundiales en varios países al mismo tiempo, lo que multiplica los desplazamientos y el impacto sobre el medio ambiente. Parece que a la FIFA esa vertiente le da igual.
Respecto al mundial 2030, Marruecos está haciendo todo lo posible para albergar la final, cuando la idea inicial partió de España. No me extrañaría nada que Infantino se dejase convencer de que la final se celebre en Marruecos, ya que únicamente le mueve el dinero. La única baza que tiene España es que al ser campeona del mundo, sería más lógico acoger la final en su territorio. Pero con Infantino, Trump y Marruecos de por medio, nada bueno puede salir de ahí. Y es que al parecer Marruecos está a contracorriente en la candidatura conjunta, y en vez de participar de forma coordinada, está haciendo la guerra por su cuenta, asegurando votos para que la final se celebre en su país.
(De izquierda a derecha, los presidentes de las federaciones española, marroquí y portuguesa de fútbol)
De todos modos, nada de esto es nuevo. Siempre ha habido influencias políticas y monetarias en el fútbol. Se ha comentado mucho el arbitraje de este torneo, demasiado blando y permisivo. Al parecer había instrucciones de la FIFA para que fuese así y no interrumpir demasiado el juego. Lo que no tiene ningún sentido, y alienta el jugar sucio por parte de rivales que se saben inferiores.
Otra cosa son las conspiraciones de árbitros a favor de Argentina, dado un supuesto favoritismo de la FIFA hacia esta selección porque le interesaba que Messi llegase lo más lejos posible para seguir haciendo caja. Hay hasta investigaciones por corrupción de la asociación de fútbol argentina. Es algo en lo que no voy a entrar, porque no hay pruebas para ello más allá de la sospecha ante acciones polémicas, que no solo se dan en los partidos de Argentina.
Lo que sí que es cierto es que en el pasado sí que hubo influencia política o monetaria en arbitrajes. Por ejemplo en el mundial de 1934 Mussolini se implicó para favorecer a Italia frente a sus rivales. Y que decir del mundial de 2002 en el que el arbitraje a favor de Corea del Sur fue escandaloso para perjuicio de Portugal, España e Italia.
En fin, quien nos iba a decir que Infantino iba a hacer bueno a Blatter, su predecesor, que salió del cargo tras numerosos escándalos de corrupción en la asignación de las sedes de los mundiales 2018 (Rusia) y 2022 (Qatar). Está claro que la política y el dinero están intrínsecamente ligados al mundo del fútbol y el deporte en general, y no para bien. Las sedes de los mundiales y de los juegos olímpicos se deciden muchas veces más por influencia política y económica que por las capacidades de los países candidatos para albergarlas. Y lo mismo sucede con muchas otras decisiones relevantes.
Y no es únicamente exclusivo de la FIFA. Rubiales (un pieza) sustituyó a Villar al frente de la federación española de fútbol, que ya estaba muy cuestionado, como analicé en su día en mi blog. Pues bien, Infantino me recuerda salvando las distancias a Rubiales. Un tipo que venía a limpiar lo que su predecesor (Blatter en el caso de Infantino, Villar en el de Rubiales) había causado, y que al final acabó incluso eclipsándole por las aún mayores polémicas que generó.
Algo parecido a Ceferin, presidente de la UEFA, quien sustituyó a Platini que había estado involucrado en el escándalo de Blatter, y que al final se ha visto él mismo envuelto en polémica con el lío de la Superliga.
Rubiales al final se vio forzado a dimitir, y espero que pase lo mismo tarde o temprano con Infantino. Algunos ya lo están exigiendo, como Tebas, presidente de la Liga, o Ceferin, presidente de la UEFA. Claro que ambos tampoco es que sean ejemplos de nada, al haber Ceferin bloqueado de forma ilegal la creación de la Superliga, y al estar Tebas implicado en un sinfín de polémicas, desde su altísimo salario, hasta su guerra con Florentino por los derechos televisivos.
Se comenta que en la UEFA se están moviendo para presentar a un candidato alternativo a la FIFA, y que este podría ser Dariusz Mioduski, propietario del Legia de Varsovia. Por su parte, para la UEFA se habla de que Luis Figo podría sustituir a Ceferin. Louzán ya sustituyó a Rubiales tras la inhabilitación de Rocha, su sucesor (aunque luego fue levantada) y de momento parece que lo está haciendo bien. En cambio para Tebas no hay sustituto claro, aunque algunas fuentes mencionan al empresario Francisco Javier García Sanz.
(Ceferin (izquierda) y Tebas (derecha))
Cambiando de tema, habría que mencionar la dimensión geopolítica del mundial. Y es que a algunos países participantes como Irán se les han puesto las cosas muy difíciles, con desplazamientos duros sin poder tener tiempo de descanso dadas las restricciones que les impuso EEUU. Por no hablar de que en cuanto ha acabado el mundial, EEUU ha vuelto a la carga contra este país, olvidándose del alto el fuego que rigió mientras tanto.
Como anécdota podemos citar a Capdevilla, ex jugador español que quería viajar a EEUU para ver la final y a quien se lo impedían porque había disputado un partido en Irán hace 10 años. Finalmente con gestiones de alto nivel de por medio pudo acudir.
Por no hablar de la política arancelaria que está retomando Trump, a la que parecía haber dado un respiro con el mundial y a la que ya está volviendo.
A nivel de España, los aficionados han disfrutado mucho de la selección, y en todas partes, a pesar de que como siempre hay algunos indeseables a los que no les parece bien, e intentan sabotearlo, como con la pantalla gigante que había colocado el PP en Bilbao ante la negativa del alcalde de esta ciudad a hacer lo propio, o el mural que pintaron en Ferrán de Barcelona, que algún intolerante destrozó, al no poder ver su rabia contenida. Por suerte son unos pocos, y creo que se merece más destacar que con el Mundial casi toda España se ha unido en apoyo a la selección, incluyendo la mayor parte del País Vasco, Navarra y Cataluña, por mucho que les pese a los mismos de siempre.
(Mural homenaje a Ferrán en Barcelona, antes y después de su vandalización)
En este sentido, uno de los personajes que más ha evolucionado ha sido Laporta, presidente del Barça, quien ha pasado de ser claramente independentista y de negarse a apoyar a la selección, a viajar a Nueva York para ver la final y apoyar a España. No en vano, hasta 8 jugadores del Barça forman parte de la selección. Algo que no ha sentado muy bien a los intolerantes de siempre, como tampoco el apoyo de Rufián al combinado nacional (o más bien su no odio).
Se ha comentado también bastante la recepción al equipo por parte de las autoridades, y en especial el saludo sin mirar a la cara de Álex Baena a Pedro Sánchez, algo que recuerda a lo que hicieron Carvajal y otros jugadores en la recepción por el triunfo de la Eurocopa de 2024, y que no tiene otro nombre que mala educación, ya que lo mínimo, independientemente de que una persona te caiga mejor o peor, es mirarle a la cara cuando le saludas.
Pero en fin, ellos mismos se retratan con su actitud. Por acabar, podemos mencionar la recepción que hicieron en Palacios a Gavi y Fabián, otorgándoles su peso en tomates. Y es que este pueblo sevillano de apenas 40.000 habitantes ya tiene a 3 campeones del mundo, pues Jesús Navas, campeón en 2010, también es originario de allí.















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