viernes, 19 de junio de 2020

Libertad de Expresión. Parte 4

Con esta van cuatro entradas las que escribo sobre la libertad de expresión (aquí se pueden ver la primera, segunda y tercera entrada al respecto), prueba de que es un tema complejo y que los límites son difusos y siempre salen nuevos casos sobre los que opinar.

Recientemente se están dando nuevos casos de intento de censura en defensa de lo "políticamente correcto". Con motivo de la brutal muerte de George Floyd a manos de la policía de EEUU y de las protestas de Black Lives Matter, se está apuntando hacia símbolos que se consideran esclavistas o racistas. Fue muy sonada por ejemplo el derribo de la estatua a Edward Colston en Bristol, tirándola los manifestantes al río, al considerar a Colston un esclavista. Colston (1636-1721) fue efectivamente un comerciante que traficaba con esclavos, pero también un parlamentario británico y un filántropo que financió en Bristol la construcción de hospitales, iglesias, escuelas y residencias para personas sin hogar y ancianos, entre otras obras de caridad. 

(Momento en el que los manifestantes tiran la estatua al río. Foto de La Vanguardia).

sábado, 23 de mayo de 2020

La política y el coronavirus

Algunos pensábamos que dada la extraordinaria gravedad de la pandemia, los políticos dejarían de echarse los trastos a la cabeza y remarían todos a una. Pues ni por esas.

Tampoco es que fuésemos ingenuos y pensásemos que no fuese a haber críticas o reproches, pero de ahí a lo que estamos viendo, va un trecho.

No se trata de salvar la cara al gobierno. Yo soy el primero que puede criticarle ciertas decisiones: Actuar con demasiada lentitud al principio, autorizar y promover la manifestación del 8 de marzo, comprar mascarillas defectuosas y tests defectuosos a empresas de dudosa confianza, o decir un día una cosa y al siguiente la contraria.

Ya lo definió bien en su día Santiago Segura cuando le preguntaron qué habría hecho Torrente de estar en el gobierno, al decir que habría sido muy parecido a lo que está sucediendo.



Pero la oposición, con honradas excepciones que también mencionaré, no se está comportando a la altura de las circunstancias. 

De Vox podía esperarse en cierta medida. Aun así, no deja de ser decepcionante que su mayor preocupación sea conseguir la dimisión del gobierno, por encima de la salud de los españoles. Y para ello no dudan en apoyar las caceroladas o promover manifestaciones en coche. 

jueves, 9 de abril de 2020

Las medidas tomadas y a tomar frente al coronavirus

Pasado un tiempo prudencial creo que ya se puede ir analizando la efectividad de las medidas que se han ido tomando para hacer frente a la crisis del coronavirus.

Para empezar, como ya señalé en la anterior entrada, ha quedado demostrado que el sistema sanitario está contra las cuerdas. 

Ni siquiera sabemos cuántos contagiados hay realmente, pues no se están realizando tests suficientes. De hecho, España tiene una de las tasas de mortalidad y de recuperación más altas del mundo. ¿Por qué? Porque la cifra de contagiados que ofrece no es real. Ni siquiera la cifra de fallecidos que ofrece es real. Ya están alertando muchas CCAA que hay más fallecidos por el virus de lo que se dice, ya que únicamente contabilizan a quienes realizaron el test, pero hay muchos otros que fallecieron con síntomas, que probablemente tenían el virus, pero no se les realizó el test y por tanto no contabilizan como fallecidos por el virus.

Por si fuera poco, compran tests que no funcionan bien.



Ya se están planteando medidas de recuperación de actividad, cuando hay muchas personas con síntomas encerradas en sus casas. O personas que pueden tener el virus, ser asintomáticas, pero ser capaces de contagiárselo a otros. Actuar sin tener la información más precisa es actuar a ciegas, y es lo peor que se puede hacer. Por ello la importantcia de realizar el mayor número de tests posibles.

Según dicen, el virus podría remitir en verano pero volver en otoño. Está claro que para cuando eso suceda, el sistema sanitario español debe estar preparado para poder realizar tests a una gran parte de la población, y para enfrentar la pandemia en mejores condiciones.

sábado, 14 de marzo de 2020

La locura del coronavirus

Es difícil escribir sobre este tema ya que todo cambia muy rápido de un día para otro, y de una hora para otra. Pero algunas ideas sí que se pueden ir analizando, más allá de últimas medidas o últimas estadísticas.

La primera idea y más clara a mi juicio, es la histeria que todo esto está generando. En su máxima expresión, la gente preocupada por que pueda haber un desabastecimiento y lanzándose a comprar  productos de primera necesidad de una forma irracional, como si no fuese a ser posible volver a comprar en un año o dos.
¿Está esa histeria justificada? En mi opinión, no. La producción y distribución de bienes de primera necesidad se va a asegurar, y no va a haber desabastecimiento. Es cierto que con las medidas que se están tomando de cierre de comercios, escuelas, y espectáculos, cunde la incertidumbre. Pero el Gobierno por mucho que quiera controlar la pandemia, sabe que hay unos mínimos de la economía que tiene que asegurar, y no va a permitir que haya desabastecimiento.

Lo cierto es que el comportamiento de la gente ante esto llama la atención. Si ante una cosa como esta reaccionan de este modo, ¿qué no harán cuando haya una guerra o una enfermedad mucho más contagiosa como el ébola? Espero que esto genere algo de empatía y que cuando vean a inmigrantes intentar saltar la valla, llegar a las costas en cayuco, o cruzar la frontera, se pongan en su piel por un momento, y piensen, si yo reaccioné de este modo ante una enfermedad en un país desarrollado, ¿qué no haría si tuviese que huir de una guerra, una matanza, la miseria, o la esclavitud? A ver si con todo esto empezamos a ponernos un poco más en el lugar de los demás.


La segunda idea que se puede analizar es la seriedad de la enfermedad. Sí que tiene unas tasas de mortalidad más altas que una gripe común, pero tampoco nos dejemos llevar por el alarmismo. Hay enfermedades muchísimo más contagiosas y letales que esta, como la tuberculosis, el sarampión, el ébola o la malaria. Es cierto que esta enfermedad es nueva, que no hay tratamiento, que se está expandiendo rápidamente, y que fallece gente que ya estaba en situaciones vulnerables. Pero está claro que no todo el mundo la va a contraer ni que todo el mundo va a morir de esto. Se acabará pasando, como ha sucedido con otras enfermedades. 

sábado, 7 de marzo de 2020

Libertad de expresión. Parte 3

El tema de la libertad de expresión siempre es complejo, pues los límites suelen diferir según a quien se pregunte. En su tiempo ya intenté hablar de lo que yo entendía que entraba dentro de la libertad de expresión y de lo que no (aquí, y sobre todo, aquí).

No obstante, en los últimos meses se han ido sucediendo diversos casos de los que me gustaría hablar. Uno de ellos es el caso Zozulya, del que ya hablé cuando los ultras del Rayo boicotearon su fichaje. Ahora ha vuelto a la actualidad puesto que se suspendió un partido entre el Albacete -equipo en el que milita actualmente Zozulya- y el Rayo, debido a los insultos que los ultras de este último equipo proliferaban contra el jugador. 
Pues bien, hubo muchos que hicieron hincapié en que no se suspendían partidos cuando se proclaman insultos racistas u homófobos. Como ya dijeron varios periodistas deportivos, alguna vez tenía que ser la primera, y esperemos que a partir de ahora cada vez que se insulte en el campo, se suspenda el partido, pues todo el mundo tiene derecho a la dignidad.




sábado, 29 de febrero de 2020

El precio del poder

Entre elección y elección se va reconfigurando el mapa político español. Unos partidos suben, otros bajan, se forman coaliciones, y se cede en posturas programáticas. Es el precio por llegar al poder. Pero entre pagar ese precio y lo que se va a conseguir estando en el poder, no está muy claro si compensa.

Empezando con Ciudadanos, vemos que la estrategia de confrontación con el PSOE le salió cara, y en la repetición electoral se estrelló, cuando anteriormente se había quedado a muy poco de superar al PP. Eso llevó a que Rivera dimitiese. Arrimadas se erigió como lideresa -pese a que aún no lo es oficialmente al haber una gestora-, y amplió la oferta de última hora de Rivera para llegar a un entendimiento con el PP y el PSOE, cuando dentro del propio partido se había defenestrado a otros que propusieron eso mismo, como Garicano o Nart. 

Sin embargo Sánchez optó por lo que se había negado a hacer hasta ese momento, dar cabida a Iglesias en el gobierno. Ahora Arrimadas ha optado por buscar una coalición con el PP en Galicia, País Vasco y Cataluña. La fortaleza de Feijóo en Galicia le ha facilitado bloquear ese acuerdo en Galicia. Sin embargo, la debilidad de Alonso en el País Vasco ha hecho que Casado se imponga, lo que ha llevado a que Alonso dimita.




No todos dentro de Ciudadanos comparten la estrategia de coalición con el PP -que al principio se intentó "vender" como suma constitucionalista a la que se añadirían figuras independientes-, y Francisco Igea ya ha anunciado que se presentará al liderato del partido contra Arrimadas. Hay que recordar que a Igea le impusieron el pacto con el PP en Castilla y León -cuando el PP lleva gobernando en esta Comunidad desde hace más de 30 años-, y que le intentaron hacer un pucherazo electoral para que no saliese elegido como líder en Castilla y León. 

Hay quien dice que lo que busca Arrimadas con esta coalición es esconder los malos resultados que podría obtener Ciudadanos, y puede que no les falte razón. Pero parece claro que con esa estrategia, Casado tiene cada vez más cerca su objetivo de volver a juntar el centro derecha bajo un mismo paraguas, aunque para eso haya tenido que montar un lío tremendo en el País Vasco, que está por ver si no le pasará factura.

sábado, 30 de noviembre de 2019

La política iraní cuestionada en Líbano, Irak y el propio Irán

Hace dos años escribía sobre la, en mi opinión, errónea estrategia saudí en política exterior respecto a la guerra de Yemen, al bloqueo de Qatar, a su involucración en la política libanesa, o al apoyo a Al Sisi en Egipto y a Haftar en Libia, entre otros.
Parece que hoy en día se empieza a vislumbrar una posible salida negociada a la guerra de Yemen y al bloqueo de Qatar, ya que la situación sigue estancada y Arabia Saudí no ha conseguido ninguno de sus objetivos.

Pues bien, hoy voy a hablar de la errónea estrategia que a mi juicio está siguiendo el régimen iraní en política exterior. Al hablar sobre la guerra de Yemen, ya mencioné brevemente el juego que hay entre Arabia Saudí e Irán. Recapitulando, Irán trata de apoyar la causa chií en otros países, y Arabia Saudí la suní, enfrentándose así ambos países en una guerra fría en otros territorios como Yemen, Líbano, Siria o Irak.

De Yemen ya he hablado suficiente, y de Siria también, donde recordemos, Irán tiene presencia militar para apoyar a Al Assad, y envía milicias chiíes formadas por iraquíes, afganos y paquistaníes a combatir contra los rebeldes sirios.


(En este gráfico se puede comprobar la importancia del apoyo militar iraní al régimen sirio sobre el terreno: Entre 8.000 y 10.000 miembros de las guardias revolucionarias, entre 5.000 y 6.000 soldados regulares, 20.000 milicianos iraquíes, entre 15.000 y 20.000 milicianos afganos, entre 7.000 y 10.000 milicianos libaneses de Hezbollah, y entre 5.000 y 7.000 milicianos paquistaníes, haciendo un total de entre 60.000 y 73.000 combatientes, cuando el ejército de Al Assad se estima en 50.000 combatientes. Datos de 2016 publicados en Dailymail.co.uk).


Sin embargo, no he hablado mucho de lo que sucede en Líbano e Irak. Y es que en los últimos meses se están desarrollando una serie de protestas masivas en ambos países contra el status quo. 

Comenzando con Líbano, el sistema político que rige en este país surge tras la cruenta guerra civil de 15 años, y consiste en un reparto de poder entre las diferentes confesiones religiosas del país. Así, el cargo de presidente lo debe ostentar siempre un cristiano, el de primer ministro un suní, y el presidente del Parlamento un chií.

Líbano, por su cercanía geográfica con Siria, se ha visto fuertemente influenciado por la guerra en este país, y ha acogido a cerca de un millón de refugiados, lo que dado el pequeño tamaño del país, es sin duda muy significativo.

martes, 12 de noviembre de 2019

Bolivia y el derrumbe del Socialismo del Siglo XXI

Los acontecimientos en Bolivia se están sucediendo a una velocidad inaudita, pero es algo que venía cociéndose a fuego lento desde hacía tiempo.

Evo Morales llegó al poder en 2005. Como en tantos otros países de América Latina se impulsó una nueva Constitución, que entró en vigor en 2009. Pues bien, según esta nueva Constitución, el cargo de Presidente tenía una duración de 5 años, renovables por una vez. Evo se presentó en 2009, y otra vez en 2014. Pese a ser tres mandatos consecutivos, se entendió que bajo la nueva constitución eran dos, y que el primero no contaba a efectos legales.

No obstante, este tercer mandato no le fue bastante, y buscó un cuarto mandato. La Constitución que él mismo había impulsado no se lo permitía, con lo que convocó un referéndum en 2016 para modificarla, que sin embargo perdió.



Sin querer dar la batalla por perdida, recurrió a los tribunales, que dictaminaron que el derecho internacional prevalecía sobre la Constitución y que por tanto podía presentarse a un cuarto mandato. 


De este modo llegamos a las elecciones presidenciales de 2019. En el sistema electoral boliviano, tal y como establece la Constitución de 2009, hay dos vueltas electorales, salvo que en la primera el 1º candidato supere por más de 10 puntos al segundo.
A medida que avanzaba el recuento se veía que iba a ser necesaria una segunda vuelta, pues Evo aventajaba por menos de 10 puntos al segundo candidato con más votos. Sin embargo, hubo un parón en el recuento, y al reanudarse, ya superaba los 10 puntos de ventaja. Con los resultados definitivos no fue necesaria una segunda vuelta electoral.

La oposición acusó al presidente de organizar un fraude masivo y llamó a la movilización. Ante la situación, Evo quiso mandar a la policía y al ejército, pero estos se negaron a reprimir a la población que se manifestaba pacíficamente. 

Por otro lado, la OEA (Organización de Estados Americanos) aconsejó repetir las elecciones, ya que había detectado irregularidades en todos los aspectos analizados del proceso electoral.



Ante esta situación Evo anunció la repetición electoral, y posteriormente su renuncia. Actualmente se encuentra en México, pues el gobierno de este país le ha concedido asilo.

Los seguidores de Evo han salido a las calles a protestar por lo que ellos llaman un golpe de Estado, y han saqueado e incendiado numerosos comercios y viviendas. La policía y el ejército se están organizando para evitar la violencia.

sábado, 19 de octubre de 2019

La sentencia del procés y reacciones a la misma

Empezando con la propia sentencia, unos podrán pensar que la única condena que cabía era por desobediencia, otros estarán de acuerdo con la sentencia en que se trata de desobediencia y sedición, otros creerán que cabía la rebelión, y otros que deberían haber sido absueltos.

En mi opinión, si el Tribunal Supremo ha fallado así, es porque ha visto que es como mejor encajan los hechos. Interpretan que la rebelión queda fuera al no haber una violencia estructurada. Casado proponía recientemente reformar la ley para que dentro del delito de rebelión cupiese la secesión sin violencia.
Es obvio que uno cuando hace una ley no puede pensar en todos los supuestos imaginables, porque siempre hay alguno que se escapa, y que los jueces deben atenerse a la ley e interpretar conforme a esta. Por tanto en muchos casos que algo no estaba regulado, no han podido condenar, y el delito de rebelión para este caso concreto parece uno de ellos.

De todos modos, para mí está claro que tenía que haber condena y que tenía que ser seria. Es imposible que tú declares la secesión de un territorio y que no te pase nada. Por eso las peticiones de indultos o absolución que solicitan algunos, son inviables. Si a estos se les hubiese absuelto o indultado, nada impediría que otros siguiesen el mismo camino. Uno simplemente no se puede saltar la ley, y menos en un caso tan grave como en la secesión.

domingo, 4 de agosto de 2019

El poder de la gente (Puerto Rico, Argelia, Sudán, Hong Kong)

En los últimos meses se han desarrollado protestas pacíficas en diversos lugares del planeta que han desembocado en renuncias por parte de los dirigentes. Es una muestra de lo que se puede conseguir si la gente se une con un objetivo claro.

El caso más reciente lo tenemos en Puerto Rico, donde sus habitantes ha salido a manifestarse en masa contra el gobernador Ricardo Rosselló, después de que se filtrasen conversaciones de mensajería en las que insultaba a distintos colectivos (mujeres, homosexuales, personas con discapacidad, o los muertos por el huracán). Por otra parte se informó también de que el FBI estaba investigando al gobierno por casos de lavado de dinero y corrupción.

Tal fue el escándalo que hasta los cantantes más conocidos de la isla salieron a manifestarse encabezando las protestas, lo que da una idea de la importancia de la música y la referencia de los cantantes en la sociedad. Entre ellos, Ricky Martin, René (Residente, Calle 13), y Bad Bunny. De hecho, estos dos últimos compusieron una canción conjunta respecto a la situación de crispación con el gobernador.