Ya ha pasado más de un año desde que sucedió lo imposible y el régimen de Al Asad cayó ante el empuje rebelde comandado por Al Joulani, hoy conocido como Ahmed Al Sharaa. Así lo comenté en el blog en dos artículos. El primero, centrado en un repaso de la guerra civil siria y en el éxito de la ofensiva rebelde de finales de 2024 que derrotó al régimen.
Y el segundo, comentando las primeras medidas que tomaron los rebeldes tras hacerse con el poder, en especial la liberación de presos, así como en los retos que enfrentaba el país y en analizar la evolución de la figura de Al Joulani (Ahmed Al Sharaa).
Pues bien, habiendo pasado ya un año desde aquello, creo que podemos empezar a analizar en qué situación se encuentra el país y qué es lo que ha sucedido desde entonces.
Ha costado tiempo, un año, pero al fin el Congreso de EEUU ha eliminado de forma permanente las sanciones que se habían impuesto sobre Siria debido al régimen de Al Asad. No ha sido de un día para otro, y el nuevo gobierno sirio ha tenido que pelear para lograrlo. Pero una vez conseguido, suponen un alivio económico ya que permiten comerciar y atraer inversión extranjera, algo muy necesario teniendo en cuenta que el país ha estado 13 años en guerra y hay mucho que reconstruir.
La electricidad, algo fundamental, está volviendo con un suministro regular al país, gracias a la ayuda de países vecinos como Arabia Saudí y Qatar. Recordemos que lo habitual era que apenas hubiese 2-3 horas de electricidad al día. El apoyo financiero y político de los países árabes y de Turquía está resultando fundamental para que el gobierno sirio pueda garantizar servicios públicos al poder pagar a los funcionarios.
Ahmed Al Sharaa se ha preocupado de extender contactos y acudir a foros internacionales, como el encuentro anual que celebra la asamblea general de la ONU, donde se dio una imagen muy curiosa al ser entrevistado por nada más y nada menos que el general estadounidense Petraeus quien fue director general de la CIA, y que estaba destinado en Irak cuando Al Sharaa se encontraba precisamente en una cárcel iraquí por haber acudido allí para luchar contra la invasión estadounidense.
(Al Sharaa, izquierda, siendo entrevistado por Petraeus, derecha, aprovechando la visita del primero a Nueva York en el marco de la cumbre de la ONU en septiembre de 2025)
Con Rusia, de quienes fueron enemigos durante mucho tiempo, parece que hay entendimiento, aunque Al Sharaa condiciona la permanencia de las bases rusas en Siria a que este país conceda la extradición de Al Asad, quien está refugiado en Rusia, para que sea juzgado en Siria, algo de lo que por el momento Rusia no parece estar dispuesta a conceder.
También se ha llegado a reunir con Trump, y de hecho la mediación estadounidense está resultando muy importante para los dos principales problemas a los que se ha enfrentado el gobierno de Al Sharaa durante este primer año: Israel y la milicia kurda del SDF.















