sábado, 18 de octubre de 2008

La ley electoral

Bueno, quería hablaros de la ley electoral en España.


Al contrario de lo que la gente pueda creer, en España no se suman todos los votos y en función de ellos los partidos políticos obtienen representación. Es algo mucho más complicado.
Resulta que cada provincia tiene un determinado número de representantes. En el caso de Burgos, 4.
Así que en Burgos, se cuentan los votos de los partidos y se aplica la ley D'Hont. El número total de votos de cada partido se va dividiendo desde 1 hasta 4, que son los escaños que tiene Burgos. La asignación de los escaños se hace ordenando los resultados de las divisiones de mayor a menor. Como los dos partidos que tienen más votos son el pp y el psoe, normalmente obtienen 2 y 2 representantes, o 3 y 1. Y todos los demás votos no obtienen representación. Los que hayan votado a otro partido político en Burgos es como si no han votado.

¿Conclusión? Esto refuerza a los partidos grandes. Aquellas ciudades que tienen pocos representantes, como Burgos, sólo saldrán elegidos los representantes de los partidos grandes.



Por no añadir que los partidos grandes salen mucho más en los medios de comunicación que los partidos pequeños, que tienen que repartir propaganda pegando pegatinas en farolas y papeleras.

También es de destacar que los partidos nacionales pequeños sufren más que los partidos regionalistas, pues estos tienen concentrado el voto en su región, con lo que pueden obtener mayor número de resultados que los partidos nacionales, quienes tienen el voto disperso.


Esta situación se puede cambiar. Podría hacerse lo que he dicho, coger todos los votos de todas las ciudades, sumarles, y en función de eso asignar escaños. Así no se perdería ningún voto. Así todos contarían. La pega que ponen a esto es que si eso se hace, dará igual que voten las ciudades pequeñas, porque como son menos, sólo influirán las ciudades grandes, por lo que unas pocas ciudades decidirán por todo el país. Pero claro, si en esas ciudades vive más gente sería justo, ¿no?. Bien, hay quien opina que no, que así las ciudades pequeñas salen desfavorecidas. Hay otra alternativa, que es la que plantea izquierda unida.

Plantea que el nº de escaños fijos de cada ciudad se reduzca a uno, con lo que no contará tanto el voto de la ciudad, pero no quedará en el olvido.



También plantea aplicar la ley Saint Ague, en la que en vez de dividir por 1, 2, 3 y 4, se dividiría sólo por los números impares, 1, 3, 5 y 7, lo que haría que los partidos pequeños contasen con más posibilidades de obtener representación.

Así mismo, planea aumentar el nº de diputados de 350 a 400 (que además lo permite la constitución), y que todos aquellos votos que no hayan sido contados por la división, lo sean y se traduzcan en esos 50 diputados.

Actualmente está creada una comisión para conseguir que eso ocurra. Aunque si perjudica a los grandes, no parece que estén dispuestos a apoyarlo. Sin embargo, podrían haberlo hecho aún peor para los grandes, así que esperemos que se sienten a negociar.

Es difícil, pero la única lucha perdida es aquella que se abandona.