Pero lo de ahora pasa de castaño oscuro. No sólo llaman a la "Abstención Activa", que no es más que una patraña, porque en EEUU hay un 70% de Abstención y no pasa nada. Si, ya, no es activa, pero es que para que sea activa hay que conseguir que la gente vea los telediarios, lea la prensa y piense de vez en cuando en política en vez de sólo en salir y beber. Y eso no se consigue animando a la abstención, sino animando al voto, a que se informen y después decidan.
Pero en cualquier caso, más allá de la abstención activa que proponen los anarquistas es que ha habido una lucha a muerte durante 2 siglos para conseguir el sufragio libre, universal y directo, porque antes no existían las elecciones, y cuando existían el sufragio era censatario o masculino. Y esa lucha a muerte que ha costado tanto se la quieren cargar.
Claro, los anarquistas quieren cambiarlo todo de golpe. Antes de conseguir que todo el mundo vote y así esté concienciado, quieren que todos se conciencien sin antes pasar por el voto. Es lo mismo que con el Estado, quieren derribarle sin acabar de construirle. Normal que se estrellen y que nadie les tenga en cuenta.
Pero más allá de sus ideas, lo peor es que dicen que no tiene que haber imposiciones, que viva la libertad de expresión, que sólo cada uno se representa a sí mismo, y cuando ven carteles de los demás les arrancan, les pintan encima, o pegan encima los suyos. ¡Ole! ¡Viva la libertad de expresión y el respeto a los demás! Pues en un mundo asambleario estaríamos a palos todos los días con ellos ya que no respetan a los demás.
Y no es que hayan pegado encima de un cartel. No. Han arrancado todos los que han podido, pintado encima "No votes" o "Abstención activa". Nada, que sigan en su plan sectario y de anti-todo y contra todos, que se van a quedar más solos que la una y nadie se va a acercar a ellos ni a sus ideas.



