domingo, 31 de enero de 2016

Primarias en EEUU 2016

El tiempo vuela, y el mandato de Obama llega a su fin. Aunque empezó fuerte con el Medicare, pronto se le volvió el Congreso en contra, y estuvo paralizado por bastante tiempo hasta que se decidió a imponer el poder presidencial, llegando entre otros hitos a volver a tener relaciones diplomáticas con Cuba o al descongelamiento de las relaciones con Irán. También a firmar un acuerdo sobre el clima, aunque no vinculante, y a iniciar una reforma migratoria. Como grandes trabas ha tenido Guantánamo, que increíblemente sigue abierta, y el control de armas, que no ha sabido imponer.

El 8 de Noviembre de este año se elegirá a su sucesor. Dentro del Partido Demócrata hay 3 candidatos: Hillary Clinton, Bernie Sanders y Martin O'Malley.

(De izqda. a dcha.: Clinton, Sanders y O'Malley).

Clinton era la gran favorita según todos los medios, quienes tenían los ojos puestos en Biden, el actual vicepresidente para que compitiese con ella y hubiese unas primarias "de verdad". Pero Biden prefirió no optar a la presidencia.





Para estos medios, más que los debates entre los candidatos, ha sido importante el asunto de los e-mails de Clinton. Al parecer, utilizó un servidor privado para tareas oficiales, pudiendo comprometer información confidencial.
Cuando tras el atentado de Bengasi en el que fue asesinado el embajador estadounidense en Libia se creó una comisión de investigación en el Congreso y se descubrió la existencia de este servidor, se la requirió que otorgase los e-mails que había enviado. Entregó la mitad, pues la otra parte los había borrado al ser supuestamente personales.
22 de los e-mails entregados han sido recientemente considerados top secret.



Siendo ciertamente importante este asunto, parece que se han olvidado de la campaña.
En un medio tan poco sospechoso de conservadurismo como es la tuerka, organizaron un debate en torno a las primarias de EEUU en el que apenas mencionaron a Sanders, dando por hecho que Clinton sería la elegida, y centrándose en qué sucedía entre los republicanos para que Trump tuviese tantos apoyos.
Sin embargo Sanders nunca tiró la toalla, y con ilusión ha conseguido convencer a mucha gente. Decían los analistas que lo máximo a lo que podía aspirar era a introducir políticas de izquierda en el debate. Sólo a eso, a meterse en la agenda política, pero no a disputar la nominación por el partido.
Pues bien, parece que lo que Corbyn ha conseguido en el Reino Unido podría repetirse en EEUU. Corbyn era un miembro veterano del partido laborista del ala más a la izquierda, que decidió presentarse a las primarias, y generó tal ilusión que ganó de forma aplastante frente a los favoritos del aparato del partido y de los medios de comunicación principales.

Sanders, que también es del ala izquierda del partido, ha hecho una gran campaña y poco ha poco ha ido recortando la diferencia con Clinton y se ha ido dando a conocer entre el gran público hasta el punto de que la victoria de Clinton en las primarias ya no está asegurada. Las encuestas ponen a Sanders a muy poca distancia de Clinton.

 
O'Malley en cambio parece descartado según todas las encuestas.


Inicialmente había otros 3 candidatos: Lincoln Chafee, Jim Webb, y Lawrence Lessig, pero los 3 optaron por retirarse. Los 2 primeros habían estado previamente en el Partido Republicano. Webb se situaba en las posiciones más conservadoras del partido demócrata.
El caso de Lessig fue curioso, quería ser presidente para aprobar una ley y después dejar el cargo a su vicepresidente. Es conocido como creador de Creative Commons, y por su lucha contra los derechos o más bien privilegios de la propiedad intelectual. Proponía acabar con las donaciones en campaña de los grandes lobbys, sustituyéndola por una que estuviese financiada por los ciudadanos, teniendo cada uno un cupo máximo que aportar.



Conviene señalar las diferentes corrientes que hay en los 2 principales partidos.

En el Partido Demócrata ordenadas de izquierda a derecha, estarían:

-La corriente vinculada con los sindicatos, que tienen influencia en el partido. John Edwards, rival de Obama y Clinton en 2008 es uno de los representantes de esta facción.

-La corriente vinculada a los cristianos de izquierdas, ya sean católicos, evangelistas, o protestantes, que están a favor de la sociedad del bienestar, de la cooperación internacional, de la sanidad universal, en contra de la pena de muerte o las políticas militaristas. Su máximo exponente es el reverendo Jesse Jackson.

 (John Edwards (izqda.) y Jesse Jackson (dcha.)).

-La corriente progresista, más socialdemócrata, en favor de extender la sanidad, contraria a la guerra de Irak y a la influencia de las grandes corporaciones, representada por Bernie Sanders o Ted Kennedy entre otros. Cuenta con el respaldo mayoritario de la población afroamericana. Más presentes en el Norte.

-La corriente liberal, menos militarista, más en favor de las libertades civiles, partidarios de una economía liberal. Aquí se encuadrarían el propio Obama, Elizabeth Warren, o Nancy Pelosi.

 (Warren (izqda.) y Pelosi (dcha.)).

-La corriente centrista, más firme en política militar, no le tiembla el pulso si tiene que recortar. Junto a la corriente liberal, es la más influyente dentro del partido, contando entre otros a Bill Clinton, Al Gore, Jim Webb, Hillary Clinton o Joe Biden.

-La corriente conservadora. Se caracteriza por ser menos liberal en la economía pero más conservadora en cuestiones sociales como la inmigración, el aborto o el matrimonio homosexual. Más presentes en el Sur.

-La corriente libertaria, opuesta al control de armas, a Guantánamo, a la política exterior militar, en favor de la separación Iglesia-Estado, a favor de la legalización de las drogas, de las libertades civiles (contra la tortura, las escuchas, la detención indefinida...), y de una economía radicalmente liberal, rompiendo con la banca, el proteccionismo, el estado del bienestar y la deuda.


 

Dentro del Partido Republicano hay más variedad, pero un nombre se impone por encima de todos, Donald Trump, muy conocido por se presentador de televisión. Y por las burradas que dice en campaña -lo que ha provocado que hasta el Parlamento británico llegue a plantearse vetarle la entrada al país-, pero sin embargo mantiene a gran parte del electorado fiel a su nuevo estilo políticamente incorrecto.
Después de Trump, los candidatos mejor situados según las encuestas son Ted Cruz, Marco Rubio, Ben Carson y Jeb Bush. Este último es hermano de George Bush, y contrariamente a lo que se pueda pensar, es el más moderado entre los favoritos a candidato republicano, debido a su posición más laxa en cuanto a inmigración.


(De izqda. a dcha.: Marco Rubio, Ben Carson, Donald Trump, Ted Cruz y Jeb Bush).

Otros candidatos republicanos con bastantes menos opciones son Chris Christie, Carly Fiorina, Rand Paul, John Kasich, Mike Huckabee y Rick Santorum.


Parecen muchos, pero lo cierto es que había más que ante los malos resultados de las encuestas decidieron retirarse: Scott Walker, Rick Perry (quien decidió apoyar a Ted Cruz), Bobby Jindal, Lindsey Graham (quien decidió apoyar a Jeb Bush), y George Pataki (quien decidió apoyar a Marco Rubio).



En cuanto a las facciones del Partido Republicano también conocido como GOP (Grand Old Party), ha surgido con fuerza el grupo denominado "anti establishment", radicales entre los republicanos, normalmente muy conservadores en lo social, y muy liberales en lo económico, demasiado incluso para el partido republicano. Ahí estaría el Tea Party, y también algunos de los candidatos como Ted Cruz y tal vez Marco Rubio. Mientras que el establishment serían los políticos más serios y moderados, quienes pese a pensar de forma similar, son más propensos al diálogo y la mesura. Por ejemplo, Jeb Bush, Chris Christie, John Kasich o Mitt Romney (antiguo contendiente de Obama). O McCain en su día, pese a tener que aliarse con Sarah Palin, quien por cierto ahora apoya a Trump.


(Chris Christie (izqda.) y John Kasich (dcha.)).

Aparte del establishment/antiestablishment tendríamos ordenadas de más moderadas (o centristas) a más extremistas (o conservadoras):

-Moderados. Aunque están a favor de bajos impuestos, el libre comercio, la desregulación, o el control del gasto, son más laxos en cuanto al aborto, matrimonio homosexual, investigación con células madre embrionarias, medio ambiente, control de armas, inmigración ilegal, pena de muerte, o derechos civiles. En algunos casos se oponen a la política militar en el extranjero dando mayor valor a instituciones como la ONU, o hablan a favor de legalizar las drogas.
Más frecuentes en las costas. Algunos de sus representantes serían George Pataky, Chris Christie, Mitt Romney, quien se enfrentó a Obama en 2012, o John McCain, quien se le enfrentó en 2008, si bien McCain coincide con los neoconservadores en las intervenciones militares en el extranjero.

-Conservadores. Se oponen a los sindicatos, a la regulación y a la subida de impuestos. Más fuertes en el medio oeste, y menos en las costas. Es el grupo más fuerte, pero dentro de ellos hay diversas subfacciones. Las más importantes serían:

-Conservadores fiscales. Quieren reducir el gasto del gobierno, la regulación y   los impuestos. En este grupo estarían Ted Cruz o Jeb Bush. Los 2 suenan muy fuerte para competir por la presidencia.

-Neoconservadores. En favor de intervenciones militares en el extranjero, incluso unilateralmente. Fueron los que más apoyaron la guerra de Irak. Este grupo incluye a Dick Cheney, Donald Rumsfeld, Condoleezza Rice, o Marco Rubio.

-Conservadores sociales. Opuestos al matrimonio homosexual, al aborto, a la investigación con células madre embrionarias, a la discriminación positiva, al control de armas, a la inmigración ilegal, y en favor de una política militar fuerte. Algunos de sus representantes son Rick Santorum, Mike Huckabee, George W. Bush, Sarah Palin o Rick Perry.

 (Mike Huckabee (izqda.) y Rick Santorum (dcha.)).

-Libertarios. Contrarios a intervenciones en otros países, al gasto social, la regulación, los impuestos, a la reserva federal o al control de armas. Partidarios a ultranza del libre mercado y las privatizaciones, así como de temas como el aborto (aunque en este tema hay divisiones), la inmigración o el matrimonio homosexual. Su máximo exponente es Ron Paul. El actor y director Clint Eastwood apoya a esta sección del partido.
La ideología de este grupo se basa en la de Hayek, Friedman y la Escuela de Chicago, cuanto menos Estado, mejor.


(Logo del partido Republicano).



En ambos partidos he puesto a los libertarios como más a la derecha, porque a pesar de que en temas sociales como la separación Iglesia-Estado, las libertades civiles, la política exterior, la inmigración, el aborto, el matrimonio homosexual o las drogas podrían parecer de izquierdas, en el tema económico, que para mí es el primordial y acerca del cuál pilota todo, son de lo más derechista que hay, pues en ambos partidos están a favor de disminuir el poder del Estado, y eso en EEUU no es ninguna tontería, ya es muy bajo, y con ellos lo sería aún más.





Previamente a las elecciones se celebran las primarias en los partidos, de las que solo puede quedar un candidato, entre Febrero y Junio. Es un proceso algo complejo de entender.

(Imagen en la que aparecen todos los candidatos por orden alfabético, en rojo los republicanos, en azul los demócratas, y en gris los retirados).


Primero, hay que distinguir entre caucus y primarias. La diferencia fundamental es que los caucus los organiza el partido y corre con los gastos, mientras que las primarias las organiza el Estado y por tanto es él quien corre con los gastos.
Las primarias pueden ser abiertas, es decir, puede participar todo el mundo (aunque una persona sólo puede participar en las primarias de un único partido); cerradas, participan sólo los votantes inscritos de cada partido; o semi-cerradas, votan los inscritos y los que se inscriben como independientes, pudiendo estos votar en el partido de su elección.
Cada Estado elige la forma de primarias que desea.

Segundo. Cuando se vota en las primarias, no se hace por los candidatos a Presidente, sino por delegados. Estos delegados se comprometen a votar por un determinado candidato en la convención de cada partido, por lo que al votar por un delegado se vota por un candidato. Es una votación indirecta. Si en dicha convención ese candidato se ha retirado, votarán al que apoye el candidato retirado.
La atribución de delegados es normalmente proporcional al nº de votos emitidos, aunque en ocasiones las del partido republicano se realizan mediante el sistema mayoritario, en el que el ganador se lleva todos los delegados, en determinados Estados.
Para estas primarias en concreto, del 1 de Febrero al 14 de Marzo la asignación será proporcional (con una barrera mínima) al no ser que un candidato obtenga más del 50% de los votos, en cuyo caso se llevaría todos los delegados.
A partir del 14 de Marzo se podrá optar por el sistema mayoritario.

Tercero. Además de los delegados, están los superdelegados. Aunque sólo en el partido demócrata. Son un 20% del total de los delegados, y no están comprometidos con ningún candidato de antemano. Esto ha generado varias críticas debido al poder que da al aparato del partido.



Al partido republicano se le añaden en la convención otros delegados en función de los resultados electorales previos de los Estados y representantes de los distritos y de la dirección.


Cuarto. La primera elección tiene lugar el 1 de Febrero con el caucus de Iowa, jornada en la que los votantes de este Estado eligen a sus candidatos. Servirá para medir las fuerzas de cada uno. Continúa el 9 de Febrero en New Hampshire, entre el 20 y el 27 de Febrero Nevada y Carolina del Sur, con fechas diferentes para Demócratas y Republicanos, y el 1 de Marzo tendrá lugar el Super Martes, en el que hay primarias en 15 Estados, entre ellos Texas o Virginia. El 15 de Marzo, otro super Martes, con primarias en varios Estados como Florida u Ohio.
Y así continúa hasta Junio, eliminando poco a poco a candidatos.



Quinto y último. Una vez concluidas las primarias se celebran las convenciones de los partidos, en las que delegados y superdelegados nominan al candidato de su partido a presidente. Normalmente es el ganador de las primarias, pero ha habido casos en los que no ha sido así.



Para la campaña presidencial suelen ser clave los Estados de Ohio, Iowa y Florida, ya que nunca está claro qué partido va a ganar allí. También Nuevo México o Wisconsin.
Hay otros en cambio que siempre están claro para quien van. Por ejemplo en Washington DC, Hawaii, Vermont, Nueva York, Rhode Island, Maryland, Massachusetts, California, Maine, Delaware, Illinois, Connecticut, Washington, Michigan, Oregón, Pennsylvania o Minnesota siempre ganan los demócratas. Es decir, en las costas y las ciudades grandes.
Mientras que los republicanos tienen su feudo en Utah, Wyoming, Idaho, Nebraska, Dakota del Norte, Oklahoma, Texas, Alabama, Dakota del Sur, Kansas, Kentucky, Lousiana, Mississippi, Tennessee, Arkansas, o Carolina del Sur. Esto es, el centro del país, más despoblado y con ciudades más pequeñas y menos multiculturales, más wasp (blanco, anglosajón y protestante).



(En este mapa se ve en rojo los Estados donde siempre ganan los republicanos. Son más, pero en ellos vive menos gente. En azul marino en los que siempre ganan los demócratas. Menos pero más poblados. Y en azul claro, morado o color carne, los que están en disputa).


Conviene recordar que el sistema electoral estadounidense es mayoritario. Es decir, si un partido gana en un Estado, se lleva todos los representantes, no se reparten con el 2º partido (ni con el 3º, 4º, 5º...). Incluso aunque haya ganado con un 50,01% y el otro partido haya obtenido el 49,99%. Por ello la campaña suele centrarse en Estados clave en disputa, mientras que los que ya está claro para quien van son más bien olvidados.


Por otra parte los republicanos apenas tienen apoyo entre la comunidad negra y los hispanos, que cada vez son más. Lo que me hace confiar que no ganarán. Esperemos que así sea, porque de no ser nominado Jeb Bush, cualquiera de los otros republicanos con posibilidades será un paso atrás gigantesco en todos los frentes (Irán, Cuba, política interna, cambio climático...etc).
En cambio si gana Clinton mantendrá en líneas generales la política de Obama. Aunque mis esperanzas están puestas con Sanders, quien pese a ser mayor, espero que dé la sorpresa, pues es mucho más social en cuestiones de educación, sanidad, economía, derechos laborales o migración. También en cambio climático. Y en política exterior sería menos agresivo y más conciliador. Creo que Sanders podría hacer más cambios que los que ha hecho Obama.