jueves, 10 de noviembre de 2016

Y ganó Trump

Empezaré el análisis estudiando los resultados electorales por Estados que han permitido ganar a Trump, para después centrarme en las repercusiones que esta victoria pueda tener.


(Foto NBC. Trump en su discurso tras ganar las elecciones, escoltado por Pence (quien será Vicepresidente), y su hijo menor).


Tal vez convenga explicar primero que en las elecciones de EEUU no gana quien tiene más votos (de hecho Clinton obtuvo más que Trump).
Esto es así porque al igual que España, EEUU se divide en lo que podríamos llamar circunscripciones. Si en España las circunscripciones son las provincias, en EEUU lo son los Estados. Así, en España se da el caso de que el PNV logra 5 escaños por las circunscripciones de las provincias vascas, y el PACMA, que tiene parecido número de votos, no logra ningún escaño, ya que están más repartidos por todo el territorio nacional, y no concentrados en un Estado.
No obstante, el sistema español es más proporcional que el de EEUU. Por ejemplo, en Álava en 2011 los 4 escaños en juego se repartieron entre PP, PSOE, Amair y el PNV. Es decir, uno para cada uno, ya que habían tenido parecido porcentaje de voto. En cambio en EEUU esto no es así. El partido que gane en un Estado, aunque sea por un sólo voto, se lleva todos los escaños. Es como si en Álava el PP se hubiese llevado los 4 a pesar de que los demás partidos tenían un porcentaje de votos muy parecidos.

Teniendo esto en mente, vemos lo importante que es ganar los Estados para la presidencia. Y no solo los Estados, sino aquellos que más "votos electorales" tienen. Lo que aquí llamaríamos escaños, que dependen de la población de la provincia, o del Estado en el caso de EEUU. Allí, el Estado que más "votos electorales" tiene, es California, con 55, por ser el más poblado. Luego le seguiría Texas con 38, y Florida y Nueva York con 29 cada uno. Es decir, que si Clinton pierde en Texas, todos los votos demócratas no van a contar para decidir la presidencia. Lo mismo que si Trump pierde en California.


(Mapa de EEUU con los "votos electorales" por cada Estado. Los colores son aleatorios).





Clinton superó los 59 millones 900.000 votos, mientras que Trump no llegó a los 59 millones 700.000. Una diferencia de más de 200.000 votos. No suele ser lo habitual. Normalmente quien consigue más "votos electorales" logra también la victoria en el voto popular. Pero otras veces como esta o la del año 2000 entre Al Gore y Bush, sucede al contrario, aunque la diferencia es muy ajustada. Cuando se corresponde el voto popular con el voto electoral, la diferencia entre el vencedor y el derrotado está entre 3 y 10 millones de votos.
De este modo, aunque Clinton haya sacado más votos populares, ha perdido en votos electorales, y por tanto no alcanza la presidencia. Seguramente se deba a que hubo Estados muy reñidos que se llevó Trump, y aunque ahí están los votos populares de Clinton, electoralmente no valen para nada.
Concretamente Trump ha obtenido 306 "votos electorales" (o escaños para entendernos, aunque en realidad no se corresponde con diputados), y Clinton ha obtenido 232. La cifra mágica para ganar es superar los 270.



Si empezamos estudiando los resultados por Estados, vemos que hay algunos que siempre caen del lado demócrata y otros que siempre caen del lado republicano, independientemente del año en el que sean las elecciones o del candidato.
Así por ejemplo los Estados de la costa Oeste (Wahsington, Oregón y California) votan siempre demócrata. Lo mismo sucede con los de la costa Noreste (Vermont, Massachusetts, Rhode Island, Connecticut, Nueva York, New Jersey, Delaware, Maryland, Washington DC...) y Hawaii.

En cambio, Alaska, los del interior y el sur, suelen ir siempre a los republicanos. Así sucede con Montana, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Wyoming, Idaho, Utah, Kansas, Nebraska, Oklahoma, Arizona, Texas, Arkansas, Missouri, Tennessee, Louisiana, Mississippi, Alabama, Georgia, Carolina del Sur, Kentucky, o Virginia Occidental.

Y el resto son los que suelen cambiar y decidir la balanza de uno u otro lado. A todos nos viene a la mente Florida, pero también varían Nevada, Nuevo México, Colorado, Carolina del Norte, Virginia, Maine...y lo que se denomina el cinturón industrial, alrededor de los grandes lagos: Minnessota, Iowa, Wisconsin, Illinois, Indiana, Michigan, Ohio, Pennsylvania y New Hampshire. 

Por eso me voy a centrar en esto últimos Estados para analizar la victoria de Trump. Hubo algunos en los que la diferencia fue grande, de más de 5 puntos (Illinois y Nuevo México para Clinton, e Indiana, Ohio e Iowa para Trump).

En otros, la diferencia fue menor. Clinton se llevó Minessota (con el 46,41% por el 44,95% de Trump),  New Hampshire (con el  47,62% por el 47,25% de Trump), Maine (con el 47,84% por el 45,16% de Trump), Virginia (con el 49,49% por el 44,68% de Trump), Nevada (con el 47,89% por el 45,53% de Trump) y Colorado (con el 47,14% por el 44,52% de Trump).

Trump por su parte logró hacerse con Florida (con el 49,06%, seguido de Clinton con el 47,79%), Carolina del Norte (con el 49,9% por el 46,13% de Clinton)., Michigan (con el 47,6% por el 47,33% de Clinton,), Wisconsin (con el 47,87% por el 46,94% de Clinton), y Pennsylvania (con el 48,84% por el 47,6% de Clinton).



Si comparamos los resultados de Clinton y Trump con los que Obama y Romney obtuvieron en 2012, vemos que Obama obtuvo 65 millones 915.000 votos y Romney 60 millones 933.000 votos.
En estas elecciones Gary Johnson, del Partido de la Libertad, ha obtenido en total 4.058.000 votos, y Jill Stein, de los Verdes, 1.213.000. En 2012 habían obtenido respectivamente 1.275.000 y 469.000. 

Suponiendo que en vez de abstenerse u optar por terceros partidos, los demócratas hubiesen votado más a Clinton en Michigan, Wisconsin y Pennsylvania, Clinton habría conseguido 46 "votos electorales" más, los cuáles habría perdido a su vez Trump, y Clinton sería presidenta.
Ya escribió en su día Michael Moore cómo podía ganar Trump apelando al proteccionismo y criticando el libre comercio y la deslocalización en Estados como Michigan y Wisconsin.


Uno podía pensar que debido al rechazo de muchos líderes republicanos a Trump (McCain, Kasich, Jeb Bush, Romney...), los votantes del partido le darían la espalda. Pero la mayor parte le ha continuado apoyando. ¿Por qué? Bueno, hace tiempo que lo digo, el partido republicano está en descomposición desde que montaron el Tea Party. Dejó de ser un partido conservador en lo económico y social, e intervencionista en el exterior, para pasar a ser un partido proteccionista, aislacionista y populista. Ya se vivió el primer espejismo con Sarah Palin, y ahora se ha confirmado. Fue Trump quien ganó las primarias del partido por goleada, pese a que había muchos otros candidatos más tradicionales.

Vale, el partido republicano ha sucumbido al tea party. ¿Pero cómo es posible que lo haya hecho también toda la sociedad en vez de optar por Clinton?
Bueno, Clinton no despertaba muchas simpatías en las encuestas de popularidad. Bernie Sanders se lo puso difícil en las primarias. Pese a que tras perder se alineó con Clinton y no con Jill Stein del partido Verde (como esta le propuso), sospecho que muchos de sus votantes optaron por abstenerse o votar a Stein antes que votar por Clinton, incluso si eso suponía que ganase Trump, ya que a sus ojos eran muy parecidos.
Y respecto al votante republicano que podía sentirse defraudado por Trump, consideraba a Clinton una política poco honesta, no sólo por el escándalo de los correos electrónicos, sino por toda su historia política de vaivenes. Así que optaron por Johnson y algunos, supongo, se abstuvieron también.




Hay quien dice que Clinton no ha conseguido movilizar a las minorías étnicas que la apoyaban. Yo más bien pienso que no ha logrado movilizar a la mayoría étnica (los blancos), que han optado masivamente por Trump. A Sanders en las primarias se le daba bien este tipo de electorado, y se le resistían las minorías. Si Sanders hubiese ganado las primarias, imagino que las minorías habrían ido a votar igualmente por él, y habría conseguido que una parte de la mayoría blanca votase por él, impidiendo el triunfo de Trump.
Pero no fue así, Sanders no ganó, y sus votantes, en vez de apoyar a Clinton, optaron por quedarse en casa o votar a Stein del partido Verde, y eso en Estados clave como Pennsyvalnia, Michigan, Wisconsin o Florida, fue determinante como acabamos de ver para que perdiese Clinton.


Así pues ahora EEUU tiene un presidente sexista, racista y presumido. Todo gracias a que los votantes republicanos han dado la vuelta al partido convirtiéndole en aislacionista respecto al exterior, tanto militar como económicamente, y cerrado en cuanto a inmigración. Y también gracias a algunos votantes demócratas que pensaron que Clinton era igual de mala que Trump. Veremos a ver si piensan lo mismo dentro de 4 años. 
Yo era uno de los que apoyaba a Sanders, pero desde el minuto siguiente a que perdiese, tuve clarísimo que había que apoyar a Clinton, porque una victoria de Trump sería catastrófica en todos los sentidos. Desgraciadamente hay muchos que se empeñan en decir que Clinton sería igual o peor. Sencillamente, les puede el odio. ¿Clinton quiere construir un muro y que le pague México? ¿Clinton habla peyorativamente de las mujeres o de los latinos? ¿Clinton quiere bajar los impuestos a las grandes fortunas? ¿Clinton niega el cambio climático? ¿Clinton va a romper el diálogo con Irán o Cuba?
¡Por favor! A mí puede que haya cosas de Clinton que no me gusten, y que prefiriese a Sanders porque tenía propuestas más sociales respecto a la educación o la sanidad, pero eso no quita para que si tengo que elegir entre algo que no me gusta mucho, y algo que detesto, me quede con lo primero. No elegir también es elegir, en este caso permitir que mediante tu no elección Trump salga victorioso.

Decía Ciudadanos que los de Podemos estarían contentos con la elección de Trump. Enseguida les respondieron llamándoles ignorantes. Bueno, recomiendo ver una entrevista que le hacen en Al Rojo Vivo a Vestrynge en la que dice que no le parece mal el proteccionismo, el control de la inmigración, o que se lleve bien con Putin. O cualquiera de los debates en Fort Apache (y hay unos cuantos), sobre las elecciones en EEUU, en los que interviene Pablo Iglesias y otros de Podemos.





Seguramente haya cosas que no les guste de Trump, pero son de los que tampoco les gustaba Clinton para nada y la ponían hasta incluso peor que Trump. Y eso sí que no. A ver qué sucede ahora con el acuerdo de París para frenar el cambio climático, ya que como tenemos a un negacionista en la Casa Blanca en vez de a la "malvada y perversa" Clinton, sencillamente EEUU no lo cumplirá y el planeta seguirá a peor.
Las desigualdades con la reforma fiscal que propone el "popular" Trump "que apela a la clase blanca trabajadora" se incrementarán muchísimo más que con la "capitalista y miembro de la casta Hillary Clinton".
Las deportaciones de Clinton, "la figura del establishment (o lo que es lo mismo, del régimen)", serán de risa comparadas con las que realice Trump.
El diálogo con Cuba e Irán que "la halcón e imperialista" Clinton se comprometía a mantener, se irán a pique con Trump, que por mucho que digan que es aislacionista, vete tú a saber si no se le va la cabeza y le da por invadir Cuba, Irán, o dejar de apoyar el diálogo en Venezuela que está realizando Kerry.

Así que no, no son iguales Trump y Clinton. Para nada. Y respecto a Rusia, increíblemente hay muchos empeñados en llevarse bien con Putin diciendo que es que lucha contra los nazis en Ucrania (como si no hubiese nazis en Rusia protegidos ni oposición perseguida ni fraude electoral en Rusia) cuando es mentira porque los nazis no pintan nada, y si no que comprueben los últimos resultados electorales en Ucrania. O que son quienes realmente luchan contra los yihadistas en Siria. Supongo que pensarán lo mismo respecto a Chechenia, ¿no? ¿Qué importan los derechos humanos si hay que destrozar Chechenia para impedir el islamismo? ¿Que hay un dictador en Siria? Sí, pero es de los nuestros, ¿no? Claro, cuando ya se trata de Arabia Saudí hay que denunciar violaciones de derechos humanos y el Rey no puede ni debe viajar allí, pero ojo, como se trate de Irán o Siria, no no, esos dictadores son buenos, de los nuestros, porque luchan contra el yihadismo y los otros les financian. Claro, claro. Cuando Irán cuelga de la horca a homosexuales también lucha contra el terrorismo, ¿no? Cuando el régimen de Al Assad bombardea con bombas de barril, tortura en las comisarías, o usa armas químicas, es que está justificado, ¿no? Cuando Gadafi plantaba su jaima y tenía vírgenes a su alrededor y millones de billetes repartidos por distintos bancos del mundo, es que era un anti-imperialista y un socialista, ¿no? Cuando Kim Jong Un hace desaparecer a quien no le interesa, prueba bombas nucleares, y encierra en campos de concentración a quien osa alzar la voz, es que es todo manipulación, ¿no?
Venga, vuestro cuento de los derechos humanos en Arabia Saudí, Turquía y Qatar no se lo cree nadie. Si dijeseis lo mismo sobre Rusia, China, Corea del Norte, Irán o Siria, entonces sería otra cosa. Mientras tanto, cero credibilidad.

Por tanto, ¿que Trump se lleve bien con Rusia, le parezca bien lo de Crimea y Ucrania, y se ponga de su lado para apoyar a Al Assad? ¿Bien, no? Pues no, porque resulta que lo de Crimea y Ucrania es totalmente ilegal (¿o no decíais lo mismo cuando EEUU intervino en Nicaragua, Granada, Afganistán o Irak cuando le interesó, que era imperialismo y a todas luces ilegal? Que corta es la memoria cuando nos interesa).
Y Al Assad, si criticamos a los de Arabia Saudí o Qatar, ¿en qué cabeza cabe justificar a Al Assad o a Irán?
No, no está bien que Trump se lleve bien con Putin. Está muy mal. Porque Putin no es un demócrata, se está estirando en el poder mediante fraudes electorales, encarcelando y persiguiendo a la oposición, con leyes contra los homosexuales, violando la soberanía de otros países (Ucrania) que tanto denunciamos cuando nos interesa (Irak, Afganistán), y apoyando a un dictador como el de Siria impidiendo en la ONU que se le juzgue por crímenes de guerra y contra la humanidad, bombardeando a quien este les dice, entregándole armas para que se asiente en el poder y gobierne hasta el fin de sus días si así lo desea.
Está muy mal que Trump se lleve bien con Putin y le permita así por las buenas hacer todo lo que está haciendo, o que incluso le aplauda.



Y no, Al Assad no es bueno para luchar contra el yihadismo. De hecho es malo. Si se hubiese apartado cuando tuvo que hacerlo, todo sería muy diferente ahora. Si se empeña en seguir en el cargo, Siria va a seguir siendo un polvorín. ¿Por qué? Sencillamente porque los sirios, al igual que cualquier otro pueblo, no quieren a un dictador. Así de simple. Y no es elegir entre Al Assad y yihadistas. Hay otras opciones, que si se las diese el apoyo debido, saldrían adelante. Al igual que en la guerra civil no todo eran fascistas contra comunistas y anarquistas. También había socialistas, republicanos e incluso monárquicos. ¿Tapados por los otros? Sí. Pero que casualidad que cuando el dictador se murió y la gente pudo votar, no lo hizo por los extremos, sino por la moderación.



En fin. Nos quedan 4 años muy duros. Y digo 4 porque espero que en 2020 los demócratas que no fueron a votar y parte de los republicanos que votaron a Trump sin mucha convicción, se den cuenta del inmenso error que cometieron, y opten por un candidato demócrata que genere ilusión como la que generó Obama, o  por un candidato republicano que ose por derribar a Trump de la presidencia. Y oye, si no consiguen poner a otro candidato republicano, pues que vaya como independiente, pero que no se tengan que resignar a votar a Trump.

No sé qué es lo que pasará con la inmigración. Sería absurdo pensar que vaya a deportar a 11 millones de personas o que México vaya a pagar el muro, pero a estas alturas ya nadie puede decir aquello de esto no sucederá.

Respecto a Cuba, pintan bastos. Desde luego el embargo no se va a levantar. Y puede que vuelvan a la situación anterior de incomunicación. Si a eso se le suma que el diálogo en Venezuela se puede deteriorar si EEUU en vez de apoyar, entorpece, pues pocas salidas le quedan a Cuba, al no ser que opte por una relación más estrecha aún con Rusia y China, pero están tan lejos geográficamente que no sería lo mismo. Me da que viviremos cambios profundos en la isla. Más que un cambio tranquilo que era lo que se preveía con una continuidad del diálogo con EEUU, podría tomar la forma de un estallido o de un aislacionismo, y ninguna de las 2 sería buena.

Irán tiene un papel importante en Siria, y no creo que Trump se lo vaya a discutir, pero seguramente EEUU seguirá sin tener una relación normalizada con este país. Y a ver qué pasa con Corea del Norte, porque conociendo a Trump le podría dar por invadirla o por otorgar armas nucleares a Japón, Corea del Sur o Arabia Saudí.




Sobre el proteccionismo económico que quiere aplicar y la reforma fiscal, tengo mis dudas. Puede que sea bueno para los trabajadores si hay crecimiento y empleo, pero seguramente los precios se incrementarán, así como las desigualdades.

Guantánamo seguirá ahí, y espérate que no aumenten el número de reclusos en ella. La salud, dice Trump que la va a reformar, aunque pocas esperanzas tengo de que sea para mejor.
La deuda de los estudiantes obviamente va a seguir ahí. Y las relaciones con la UE y la OTAN a saber, porque como no le gusta el compromiso que tenemos, lo mismo le da por desmantelar la OTAN, y entonces a ver qué sucede. Dejaría la UE y Oriente Medio a merced de Rusia, y eso sería devastador. No hace falta que repita lo que pienso de Putin.
Afortunadamente creo que los republicanos sensatos le impedirán tomar medidas drásticas respecto a la OTAN y muchas otras de sus medidas, pero bueno es Trump para escuchar consejos si una cosa se le mete en la cabeza.


Y esto no es lo peor. Lo peor es que al año que viene Marine Le Pen tiene serias posibilidades de ganar las elecciones en Francia. Y no en primera vuelta, que ya se da por descontado, sino incluso en segunda. ¿Que es imposible? También lo era el Brexit, el no a la paz en Colombia o que ganase Trump. Ya no hay nada imposible. Parece como que siempre que nos diesen una opción buena y otra mala, eligiésemos la mala, aunque solo fuese por crear conmoción. Por lo tanto yo no descarto nada en Francia. Y en Alemania también habrá elecciones. Quiero creer que la ultraderecha, aunque entre en el parlamento, no ganará, y aunque gane no la dejarán gobernar, pero lo dicho, imposible es nada.
Desde luego si Le Pen gana en Francia, sería el fin de la UE, pues este país se saldría, y sin Francia la UE está muerta. Tendría que resurgir de sus cenizas y me temo que sería para peor.



Por eso digo que hay quien se alegra de la victoria de Trump y que no le importaría una victoria de Le Pen. Porque aunque no les guste todo de ellos, coinciden en algunos puntos como Rusia, el proteccionismo, la soberanía, el anti-imperialismo...y si para cargarse a la UE o a la OTAN hace falta que ganen Trump o Le Pen, pues están dispuestos a aceptarlo. El problema no es ese. El problema es que critican todo lo que no les gusta, pero no proponen nada. Porque si la propuesta es aliarse con Rusia y dejar que nos gobierne la ultraderecha, mal vamos. ¿Una alianza de izquierdas? Sí, claro, cuando se gane en algún país, podéis empezar a proponerla. ¿Grecia? Ya hemos visto de qué ha servido. ¿Que un país solo no puede hacer nada? Cierto. Pero y si tuviese más a su alrededor, ¿qué? No veo ninguna alternativa real creíble, por mucho que me empeñe. No creo que destruir la UE, la OTAN, la alianza con EEUU, o los tratados de libre comercio vayan a solucionar nada. Más bien al contrario. Lo que habría que hacer es reformar aquello que no nos guste, pero no destruirlo, porque la alternativa es peor. La alternativa supone la guerra entre Estados, aunque sea económica. Así fue en los años 30 tras la crisis. Y ya sabemos a qué nos condujo eso.

Estamos en una encrucijada. Los populismos, de uno y otro lado, están ganando fuerza y comparten puntos en común. Si los moderados no se ponen las pilas, pronto les engullirán. Ya lo han hecho en Reino Unido y EEUU. A punto están en Francia y Alemania. La única solución pasa porque Merkel se decida de una vez a mejorar Europa y hacerla viable para todos. Solo así se podrá desarmar el populismo en Europa y estar en pie de igualdad con Rusia y EEUU. Y si no, habrá que convencerla entre los demás. El problema es que ni Rajoy ni Renzi están muy por la labor. Les importan más los problemas internos que los externos, y así no vamos a ningún lado.