sábado, 24 de octubre de 2015

Paz en Colombia. Reestablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Papel del Papa Francisco. El Rey en el Parlamento Europeo. Fiesta del 12 de Octubre. Premio Nobel de la paz.

Como prometí, voy a seguir tocando temas recientes de los que no tuve tiempo de comentar hasta ahora.

Empezando por Colombia, Santos anunció que firmaría la paz con las FARC. Se creará un tribunal para juzgar crímenes de guerra y lesa humanidad. A quienes admitan su culpabilidad y traten de recuperar el daño causado, se les podrá condenar a un máximo de 8 años, pero cumplirían su condena en recintos NO penitenciarios. 
A quienes por contra no admitiesen su culpabilidad, se les podría condenar hasta 20 años, esta vez sí en recintos penitenciarios.
Para el resto de crímenes se concedería una amnistía.

Tras la firma de la paz, se espera que las FARC entreguen las armas en un plazo de 60 días, y se conviertan en un movimiento político.


(Santos, el presidente de Colombia (izqda) se da la mano con Timochenko, líder de las FARC (dcha), en presencia de Raúl Castro, presidente de Cuba (centro)), país que actuó como mediador y sede de los encuentros entre ambas delegaciones).


Dicho anuncio llega tras más de 3 años de conversaciones en la Habana.
Al acuerdo sobre justicia se unen otros como una reforma agraria que distribuirá tierras de forma gratuita y proporcionará subsidios; y la erradicación de cultivos ilícitos (de narcóticos), sustituyéndolos por otros; y la retirada de minas en zonas de conflicto.

Por otro lado se establecerá una Comisión de la Verdad, para narrar lo ocurrido, reconocer a las víctimas, propiciar el diálogo y la convivencia, y aceptar responsabilidades.





Las FARC, por cierto, contaron con la asesoría jurídica entre otros de Enrique Santiago, político de Izquierda Unida, quien es abogado y que ejerce como acusación particular contra la contabilidad b del partido popular.

Aquí podéis ver una entrevista de 20 minutos que le hace Russia Today sobre el caso Bárcenas:




También defendió a la "flotilla de la libertad" que pretendía romper el bloqueo a Gaza y que fue atacada por el ejército israelí con el resultado de 9 muertes.
Además, en el pasado representó a la misma formación como acusación particular contra Pinochet.
Políticamente disputó a Llamazares la coordinación federal de IU en 2004, y se ha presentado para la lista de Alberto Garzón a Ahora en Común.


La verdad es que resulta curioso que un político de Izquierda Unida, formación que aboga por juzgar los crímenes del franquismo, participe en un acuerdo jurídico en Colombia que contempla una amplia amnistía.
Sin embargo, en un artículo publicado por el propio Santiago hace 2 años en Mundo Obrero, este defendía que la ley de amnistía del 77 no amnistiaba crímenes de lesa humanidad.
Y como hemos visto, en Colombia sí que se juzgarán estos crímenes.


Dejo aquí una entrevista de media hora que le hacen en la Tuerka acerca del acuerdo en Colombia. Habla del acuerdo agrario, del de justicia, del narcotráfico, de los secuestros, del paramilitarismo...etc:







Desde ciertos sectores de la política y de la prensa en España se critica este acuerdo y se coincide con Uribe en que es "una rendición del Estado en toda regla".

Yo no lo veo así. Ya han sido muchos años de conflicto y de muertes. Y como dice Santiago en la entrevista, no sólo está la violencia de las FARC y los secuestros. También está el desplazamiento de campesinos, los falsos positivos, la violencia de los paramilitares y el ejército, su asociación con el narcotráfico, la pobreza que se genera en las ciudades, el coste económico que supone la guerra...

Tras tantos años de conflicto y de intentos pacíficos de solucionarlo que fracasaban, creo que esta vez ya toca. Ha hecho falta voluntad política y mediación de otros Estados (además de Cuba estuvieron presentes Noruega, Chile y Venezuela). Si finalmente se alcanza el acuerdo y la paz, será una gran noticia para Colombia y para Latinoamérica en general, por mucho que les duela a Uribe y sus seguidores (también en España), que querían ver a las FARC humilladas y derrotadas, obviando el papel que jugaron en el conflicto los paramilitares y el ejército.



Y de Colombia a Cuba. En Invierno del año pasado se anunciaba el deshielo en las relaciones entre EEUU y Cuba, gracias entre otros a la mediación del Papa Francisco y de Canadá. Se está suavizando el bloqueo, y se espera que se acabe definitivamente con él, aunque como lo tiene que aprobar el Congreso, irá a largo plazo y tal vez se tenga que ocupar de ello el próximo presidente de EEUU (que esperemos sea demócrata, pues muchos republicanos como Marco Rubio quien se ha postulado para las primarias, no están por la labor).
Por el momento se han suavizado restricciones comerciales y turísticas, se ha sacado a Cuba de la lista negra de países patrocinadores del terrorismo, se han abierto las embajadas, y se ha llegado a otros acuerdos, como fue la liberación de 3 prisioneros cubanos del llamado grupo de los 5 -los otros 2 ya habían sido liberados-. Este grupo eran cubanos que estaban presos en EEUU acusados de espionaje. Ellos reconocieron que habían espiado, pero para evitar atentados en suelo cubano por parte de la denominada "oposición cubana".


(Fidel Castro (dcha), recibiendo a los cinco cubanos, una vez que los 3 últimos fueron liberados por EEUU).

Por cierto que un gesto que favoreció el acuerdo fue la insenmización artificial a la esposa de Gerardo Hernández, preso de dicho grupo de los 5, facilitada por el gobierno de EEUU. Esto mejoró las condiciones de Alan Gross, quien posteriormente sería liberado a la vez que lo eran los 3 que quedaban del grupo de los 5.
Gross es un estadounidense al que acusaban de espionaje, aunque él alegaba que sólo quería facilitar la conexión a internet a la comunidad judía de la Isla.
Del mismo modo, Cuba liberó a otro espía que trabajaba para EEUU -este reconocido por el Gobierno de EEUU como tal-, Rolando Sarraf, experto en criptología que había sido detenido en 1995.

Además, Cuba liberó a otros presos considerados políticos por organizaciones de derechos humanos.

En todo ello, como digo, ha tenido una importante labor el Papa Francisco. En Marzo de 2014 se reunía con Obama en el Vaticano, y desde entonces, Kerry, secretario de estado de EEUU, y Pietro Parolin, secretario de estado del Vaticano, tuvieron contactos casi diarios sobre temas muy diversos (la reforma migratoria, Guantánamo, Oriente Próximo, Venezuela, Cuba...).
El propio Francisco envió cartas a líderes estadounidenses y cubanos ofreciendo el propio Vaticano como mediador.
Del mismo modo contactó con líderes de otros países para que acogiesen a presos de Guantánamo, y a líderes republicanos de EEUU para que apoyasen la reforma migratoria.

Recientemente visitó Cuba y Estados Unidos, dónde se reunió con Raúl Castro, Fidel Castro, y Obama. En EEUU, por cierto, hizo un alegato contra la pena de muerte.



Igual que con Colombia, ciertos sectores periodísticos y políticos de derechas de España, ven este acuerdo, esta mediación del Papa, y esta visita a Cuba, a Raúl y Fidel, como un error, debido a que "sigue la dictadura de los Castro", o a que "deja desamparada a la oposición".
En cambio, el resto del mundo se felicita por el fin del bloqueo de relaciones tras 50 años.
Anualmente se vota en la ONU una resolución que pide a EEUU cesar el embargo a Cuba. España vota a favor. Francia también. Reino Unido. Alemania. Italia. Canadá. Todos. Menos Estados Unidos e Israel. Todos menos ellos reconocían que el bloqueo no tenía ningún sentido, que lo único que hacía era perjudicar al pueblo cubano y dar "excusas" a su gobierno fijando un enemigo común, EEUU, que era el "causante de todos los males".
Ahora en cambio, si se consigue levantar el bloqueo, restaurar relaciones y diálogo, y hay mayor apertura, se espera que los cambios, que ya han comenzado en su vertiente económica y social, se expandan a los políticos. Está claro que las sanciones no han funcionado. Pero como con Colombia, a pesar de más de 50 años de la misma política de errores, hay gente que se sigue empeñando en que se debería continuar con el mismo camino. Yo en cambio creo que los acuerdos voluntarios y con convencimiento, son buenos para ambas partes, mejor desde luego que la conflictividad de antaño. Porque también hay algún sector en la izquierda -minoritario afortunadamente-, que cree que las FARC deberían seguir luchando, o que Cuba no debería abrir relaciones con EEUU hasta conseguir el levantamiento total del bloqueo y la recuperación de la base naval de Guantánamo.
Todo el mundo cede, no sólo el gobierno de EEUU y el de Colombia. Pero si todos los que ceden lo hacen convencidos de que es lo mejor, por mí bienvenido sea.




Me viene a la cabeza que para alguien muy de izquierdas y defensor del laicismo, ver a Fidel y Raúl recibiendo al máximo representante de la Iglesia Católica, le puede chocar, aludiendo que en un Estado laico no hay que recibir al líder de una confesión religiosa por parte de las instituciones políticas.
Es lo mismo que cuando el Rey Felipe VI fue al Parlamento Europeo, y los eurodiputados de IU decidieron plantarle y colocaron una bandera republicana, alegando que no reconocían a un Jefe de Estado no elegido democráticamente. Además un eurodiputado de Alternativa Galega de Esquerdas dejó una bandera gallega independentista, el francés Melenchon dejó una bandera republicana en su asiento, y la italiana Forenza mostró una pancarta en la que se leía "Salud y República".



Todas las razones del laicismo y democracia están muy bien, pero hace que lo aplaudan los convencidos y espante a los que no lo están.
PODEMOS, como he señalado en otras ocasiones, actúa mejor, escucharon al Papa Francisco y al Rey en el Parlamento Europeo.
Cayo Lara en persona se reunió con el Rey Juan Carlos llevando un pin republicano.
En mi opinión, está muy bien defender la República y la laicidad, pero no veo absolutamente ningún problema en recibir o escuchar al Rey o al Papa. No se estará de acuerdo en todo lo que dicen, hacen o representan, pero eso es una cosa y otra ni siquiera reunirse con el "adversario".
Muy lejos como comentaba del espíritu de acuerdo que ha habido entre EEUU y Cuba, y entre Colombia y las FARC. Con esos maximalismos desde luego habría sido imposible un acuerdo.
Hay que ser firme en las convicciones, pero también tener anchura de miras. Y eso va tanto para los que están muy a la izquierda (que no pueden ver a Fidel con el Papa por ejemplo) como para los que están muy a la derecha (que no entienden como el Papa visita a Fidel).


Y ya que he tocado el tema del Rey, toco también el del 12 de Octubre. Hay una gran controversia. Sectores importantes de la izquierda dicen que fue un genocidio y que no hay nada que celebrar. Cayo Lara proponía como fiesta nacional el 2 de Mayo.
A mí esto me parece un error. No tengo nada en contra del 2 de Mayo, por mí perfecto que fuese también festivo. Pero, ¿por qué habríamos de festejar tan sólo el levantamiento contra la invasión francesa y no el descubrimiento de América?
¿Que hubo atrocidades tras ello? Nadie lo niega. Como también las hubo por parte de portugueses, franceses o ingleses. Pero nadie podrá negar tampoco que el descubrimiento fue un hecho importantísimo que situó a América en el mapa, y que gracias a él y a las conquistas situó a España como un Imperio. ¿Que no conviene recordar que España fue un Imperio? Tal vez con los parámetros actuales no quede muy políticamente correcto, pero si hemos de estar orgullosos de nuestra historia por la resistencia contra los franceses, no veo por qué no habríamos de estarlo por el descubrimiento de América bajo el Reino de España, ni por la conquista de territorios.



Eso no quita para que haya muchas sombras, por supuesto. Pero de ahí a bautizar el 12 de Octubre como un día negro para la humanidad, me parece que va un abismo.

En este sentido veo mucho más centrado al PSOE que a Podemos, IU, o ciertos miembros de las candidaturas municipalistas. Como por cierto en otros temas como Cataluña o política exterior, pero ya tocará hablar de eso otro día.


Volviendo con el Papa Francisco, era uno de los candidatos para ganar el Nobel de la Paz. Creo que ha hecho méritos suficientes, y no como Obama cuando lo ganó, o como Merkel a la que proponían este año por su papel en la crisis de los refugiados (¿?).
De todos modos, aunque no se lo hayan dado este año, tal vez se lo den otro, si sigue a este nivel. Intentó mediar entre Israel y Palestina, pero desgraciadamente como estamos viendo no ha servido para nada (también hablaré de este asunto otro día). Ojalá más pronto que tarde su mediación pueda ser relevante para solucionar el caos en Oriente Medio.

Mientras tanto, el Nobel fue para el "Cuarteto tunecino", un grupo de organizaciones tunecinas que ante el bloqueo que vivía el país decidió actuar para evitar un golpe de estado militar o un auge del yihadismo.

Está bien, porque al menos Túnez no está en el caos sirio, libio o egipcio. Pero como Recuerda Santiago Alba Rico en un artículo, si se le han dado a estas organizaciones, también se le deberían haber dado a Ennahda, partido islámico que estaba en el poder y que decidió apartarse a pesar de haber ganado democráticamente, para facilitar la salida al atasco en el que estaba el país. Y es que aún hay muchas cosas que mejorar en Túnez, pero confiemos con que con el paso del tiempo se logre afianzar la democracia y la prosperidad en dicho país.