martes, 13 de julio de 2010

Dopaje

Estaba repasando los vencedores de las últimas vueltas a españa, y me he dado cuenta de que la mayoría no continuaron triunfando debido a sus implicaciones en el dopaje.

El primer caso del que yo recuerdo haber oído hablar fue el caso Festina, operación de dopaje en el tour de 1998, basada en la EPO, la testosterona y la hormona de crecimiento.Fue posible gracias a un chivatazo en la aduana. Se expulsó a todo el equipo Festina, en el cuál se encontraban ciclistas como Cristophe Moreau, Alex Zülle o Richard Virenque. La reacción del pelotón fue bochornosa, plantándose sin tomar salida en la etapa, demostrando que preferían correr con dopping o no correr, a correr sin dopping.
Bjrane Riis, ciclista que arrebató el 6º tour a Miguel Induráin, admitió posteriormente que se dopó con EPO entre 1993 y 1998.
Zabel admitió en 2007 haberse dopado en 1996 con EPO.

Después vino Marco Pantani, descalificado del Giro de 1999 al haberse dopado con EPO. Este ciclista moriría tristemente en 2004 de una sobredosis de cocaína.


En 2001 se hallaron sustancias dopantes en poder de Darío Frigo en el Giro de Italia. Su equipo le despidió. Se declaró culpable y fue descalificado. Fue reincidente en el Tour de 2005.

En 2002 se encontró en el coche de la mujer de Raimondas Rumsas sustancias dopantes. Rumsas había sido 3º en el Tour de 2002. Además dio positivo en un control antidoping en 2003. Tanto él como su mujer fueron condenados por tráfico de sustancias dopantes.

También ha habido errores. Por ejemplo en 2002 Gilberto Simoni fue descalificado del Giro al dar positivo por cocaína. Sin embargo más tarde se probaría su inocencia.

David Millar fue también sancionado por 2 años desde 2004 a 2006 siendo descalificado de varios títulos. Admitió haberse dopado con EPO en 2001 y 2003

Posteriormente vendría la operación puerto. Jesús Manzano, antiguo ciclista del kelme, había sufrido el dopaje, que le había creado problemas de salud como desfallecimientos, deshidratación o depresión.


Se le impuso la ley del silencio, pero finalmente hizo público  unas declaraciones muy polémicas sobre el dopaje, extendido en el mundo del ciclismo. Este mundo las rechazó tajantemente, llegándole a acusar de poco profesional, de ciclista mediocre o resentido. Sin embargo, todo lo que dijo fue probado por la Guardia Civil, que dirigió la operación puerto. Al no estar considerado el dopaje un delito, quedaron impunes la mayoría de los clientes, aunque se les aplicó sanciones profesionales. Entre ellos destacan directores como Manolo Sáinz o ciclistas como  Jan Ullrich, Ivan Baso, o Scarponi.
Otros que fueron identificados pero no confirmados y por lo tanto no sancionados, fueron Roberto Heras, Paco Mancebo, Óscar Sevilla, Santiago Botero, Unai y Aitor Osa, Joseba Beloki, Igor González de Galdeano, Isidro Nozal, Marco Pantani, Luis León Sánchez (quien hoy en el tour ha quedado 2º por cierto), Rubén Plaza, o Ángel Casero (ganador de 1 vuelta a españa). También estaban implicados el director Álvaro Pino y  Vicente Belda.
Además estuvieron relacionados médicos alemanes e italianos, y otros deportistas del mundo del fútbol, el tenis, el boxeo, o el atletismo. Sin embargo estos deportes están menos asociados al dopaje, y haberlos destapado habría sido un escándalo en toda regla. No se ha querido, perjudicando de esta manera únicamente al ciclismo, a pesar de que la red era mucho más extensa.
Valverde también estuvo implicado, y aunque no se le sancionó en un 1º momento, finalmente también se le acabó sancionando.
Se sospecha de Frank Schleck, y de Cipollini, entre otros.
Muchos de estos ciclistas pasaron a competir en equipos menores o a retirarse. Otros sin embargo continuaron compitiendo con total normalidad.
Lamentablemente esta operación no se ha llegado a clarificar del todo, pues quedan muchos nombres sin identificar. Es de lamentar la intransigencia de la justicia española a seguir investigando e incluso a dar la razón a clubes que denuncian a periodistas por querer seguir investigando. La justicia, una vez más, se pone del lado del más fuerte.
También es de lamentar el retraso que tenía la legislación española, que no consideraba el dopaje como delito, o la reacción del mundo del ciclismo, que incluso llegó a plantarse en el campeonato de españa por filtraciones de la prensa, filtraciones que sólo pretendían seguir investigando la verdad. Aunque como se ve, había mucha gente que no quería que estas cosas salieran a la luz.

Todo esto provocó una fuga de patrocinadores (el capital sólo se queda cuando va bien la cosa), lo que provocó muchos cambios de equipo y búsqueda de nuevos patrocinadores. Esto no habría pasado si hubiese patrocinadores públicos que no estuviesen sujetos al máximo beneficio y que controlarían más el respeto a las reglas del juego.
Así, el Comunitat Valenciana, antiguo Kelme, en el que corría Óscar Sevilla, desapareció. El libery seguros (antiguo ONCE), equipo de Joseba Beloki, Isidro Nozal, o Roberto Heras, se salvó por los pelos al encontrar patrocinio del Astaná, marca del gobierno kazajo, influenciado por Vinokurov, ciclista de este país. De este modo, además del Euskaltel-Euskadi, sólo hay otro equipo español (compartido con francia), el Caisse de Espagne, antiguo Illes Balears, antiguo Banesto, equipo en el que corrían Mancebo y Valverde, y actualmente Luis León Sánchez.

Inmediatamente después de la Operación Puerto y de la salida de los ciclistas más importantes, vendría el tour de Floy Landis en 2006, que dio positivo por testosterona tras haber finalizado el tour.


Finalmente se le llevó Óscar Pereiro siendo Landis descalificado. Tras confesar haberse dopado acusó a otros ciclistas como Armstrong, Leipheimer, Hincapié o Zabriskie, además de al director Johan Bruyneel.

Petacchi fue sancionado por un año tras el Giro de 2007. Se le anularon todas las etapas que había conseguido.

Luego vendría el caso Rasmussen con los vampiros (agentes antidopping en los entrenamientos, llamados así por las pruebas de sangre). A pesar de que no había dado positivo, se le expulsó del Tour 2007 cuando iba líder, y a falta de 4 etapas para el final, por haberse negado a pincharse en los entrentamientos. Acabó recalando en equipos de menor nivel. Para mi el caso menos claro y más injusto de los que se han dado por dopaje.
En ese mismo tour dio positivo Iban Mayo por EPO. Su caso no está claro, pues se realizaron 3 contraanálisis, siendo 2 de ellos negativos y uno positivo. Se le sancionó por 2 años.
También en ese tour dio positivo Aleksandr Vinokurov por una transfusión sanguinea. Fue sancionado por 2 años. Todo su equipo fue retirado del Tour. Poco después, su hermano Kashechkin dio positivo en un control antidopping.

Otro caso fue el de Riccardo Ricco, ciclista que estaba haciendo un fantástico tour en 2008 pero que dio positivo por EPO, por lo que fue expulsado del Tour y suspendido.
Leonardo Piépoli corría en el mismo equipo que Ricco, y también hizo un buen tour. Tras el positivo de Ricco, su equipo (Saunier Duval) abandonó el Tour y expulsó a Piépoli por una pérdida de confianza, aunque la realidad era que se había dopado como se demostró posteriormente.
En ese mismo Tour dio positivo en octubre Bernhard Kohl, que como Ricco, hizo un excelente Tour, pues quedó 3º. Fue sancionado por 2 años. Confesó 2 días después, y a diferencia de otros, colaboró ejemplarmente con las autoridades ayudando a la investigación de nuevas tramas de dopaje. Está retirado.
Otro caso de dopaje en este Tour, y ya van unos cuantos, es el de Stefan Schumacher, corredor que si bien no brilló tanto como los anteriores, si que estaba empezando a demostrar que era bastante bueno. La prueba de su culpabilidad se halló en octubre de 2008.

Danilo Di Luca fue suspendido en 2008 por su implicación en una investigación antidopaje. Tras cumplir su sanción participó en el Giro de 2009, en el que dio positivo tras haber quedado 2º y ganar 2 etapas. Fue suspendido por 2 años.

Tom Boonen dio positivo por cocaína en un control antidopping en 2008. Fue suspendido de su equipo. Confesó su adición a la cocaína y al alcohol.


El último caso ha sido el de Mikel Astarloza, que dio positivo por EPO tras finalizar el tour de 2009, en el que había conseguido ganar una etapa y quedar 11º. Se le retiró la etapa y fue suspendido. Hasta la fecha mantiene su inocencia.


También se sospecha de Klöden en una investigación antidopping.

En fin, parecía que tras el caso Festina, Pantani, la Operación Puerto y Floyd Landis se iba a acabar con el dopaje, pero por desgracia año tras año siguen apareciendo nuevos casos. Prácticamente todos los ciclistas importantes de los últimos años han tenido que ver con el dopaje. Sin embargo, para que no parezca que todos los ciclistas se dopan, podríamos mencionar a ciclistas que no se les ha relacionado con el dopaje, como McEwen, Hushovd, Cunego, Zubeldia, Samuel Sánchez, Sastre, Menchov, Popovych, Freire, Cavendish, Wiggins,  Igor Antón, Evans, Michael Rogers o Andy Schleck. Todo va que alguno de estos confiese o de positivo, pero esperemos que no. Esperemos que en este tour 2010 no haya ningún caso.

Entre tantos casos de dopaje se deben revistar todas las clasificaciones de palmarés, por ejemplo de Beloki, Ullrich, Basso, Riis, Virenque, Moreau, Valverde, Mancebo, Sevilla, Roberto Heras, Ángel Casero, Floyd Landis, Mikel Astarloza, Isidro Nozal, Santiago Botero, Igor González de Galdeano, o Marco Pantani...
De momento sólo se ha corregido el tour de Floyd Landis otorgándosele a Óscar Pereiro, y la vuelta a España de Roberto Heras otorgándosela a Dennis Menchov.

También son conocidos los casos de dopaje en el atletismo, como el de Paquillo Fernández, corredor de marcha al que en una operación antidopping se le encontró en su casa sustancias dopantes. Actualmente mantiene su inocencia.


Esto lo único que me demuestra es que es el resultado al que lleva tanta competitividad extrema, a las ansias de vencer a toda costa, incluso de la salud propia, para ser el mejor, el nº1, y siempre haciendo trampas y procurando que no te pillen.
También hay deportistas que no hacen trampas, pero obviamente al ver a los demás hacer trampas, ganar y que no les pillen, se ven tentados de hacerlas.
Debería acabarse con esa obsesión de la competitividad, y trabajar más otros valores como la honradez.