miércoles, 15 de junio de 2016

El futuro

Normalmente cuando vemos películas de ficción sobre el futuro éste suele ser pésimo, con graves diferencias sociales, guerras nucleares por medio, Estados totalitarios, población controlada y sometida...

Sin embargo yo soy optimista respecto al futuro. Y creo que la ciencia y la tecnología van a aportar mucho en ese sentido. No con fantasías de lo que podría lograrse, sino con realidades que están en camino. Ya se están creando las primeras vacunas para el cáncer (aquí y aquí), contra el alzheimer (aquí y aquí), contra el párkinson (aquí) y contra el sida (aquí). Espero que para dentro de pocas décadas sean enfermedades totalmente erradicadas o al menos controladas y no letales. La ciencia va en camino.
También avanza en la clonación humana, lo que no estoy tan seguro de que sea positivo, aunque supongo que para órganos y tejidos sí que podría serlo.

Además, se está investigando para detener el envejecimiento (aquí y aquí). Si esto se consigue, podríamos encontrarnos con que viviremos 150 años de media, tal vez más, dejando de ser extraño superar los 100 años. Con todas las consecuencias que eso tendría. Al ser jóvenes no se requerirían cuidados pues las enfermedades serían menos comunes. Tampoco pensiones, pues se podría estar activo mucho más tiempo. Si el índice de mortalidad bajase mucho, como cabría esperar, nos podríamos encontrar con un problema de superpoblación. Recuerdo que cuando Malthus propuso su teoría, al poco la productividad empezó a crecer por encima del crecimiento poblacional. No obstante, ahora Malthus vuelve a estar de moda y no son pocos los que le reivindican, hablando de control de población y de que si no se controla afecta al crecimiento económico. De hecho China tuvo durante muchos años una política de hijo único que debido a que muchas familias preferían tener varones, llevó a que cuando nacían niñas muchas acabasen muertas, causando una desproporción entre sexos preocupante. Además, ahora han tenido que terminar con esa política, pues si bien permitió un rápido desarrollo y crecimiento económico y sacar de los índices de pobreza a mucha gente, la población china está envejecida (han tenido que incrementar la edad de jubilación), y pretenden ahora que la gente tenga más hijos, cuando antes se les ha incentivado a tener solo uno.


Por otra parte el ritmo de crecimiento de la población mundial está disminuyendo, pero no obstante, si logramos como parece vivir cientos de años, está claro que el problema de sobrepoblación se presentará tarde o temprano. Y esto puede traer muchos problemas.





Uno de ellos es la energía. Afortunadamente las energías renovables cada vez están logrando mejores resultados. Parece claro que los recursos energéticos vendrán de energías renovables. Elon Musk ha creado una empresa de instalación de paneles solares en viviendas (aquí) que consigue reducir el precio de la factura de electricidad que pagan  las familias.
Se está avanzando en lograr la fusión nuclear (aquí y aquí) que apenas contamina en comparación con la fisión nuclear tradicional y es mucho más segura. La energía eólica cada vez da mejores resultados (aquí y aquí), y las demás energías renovables también se están desarrollando (biomasa, geotérmica, hidráulica, e incluso cinética (aquí y aquí), aunque para esta última todavía falta que alguien tipo Elon Musk o Steve Jobs apueste decididamente por ella para hacerla una realidad.

Respecto al transporte, ya hay aviones solares que circulan por la noche (aquí) y coches voladores (aquí). Los coches eléctricos (aquí y aquí) están ganando cada vez más presencia, con lo que es de esperar que en el futuro los coches que necesitan de combustibles fósiles contaminantes no sean necesarios, pues los eléctricos son cada vez más baratos y van adquiriendo mayor autonomía. Además se están desarrollando los de hidrógeno (aquí y aquí), que les ganan en autonomía y les igualan en estar libres de contaminación.

Si bien los aviones solares y los coches voladores aún pueden tardar un tiempo en terminar de desarrollarse, los coches eléctricos y de hidŕogeno ya son una realidad y sólo se espera que se perfeccionen tanto en autonomía (aumentándola) como en precio (disminuyéndolo).

Además, los coches autónomos comienzan a ser una realidad y ya se permite su circulación en varios Estados de EEUU y en España.

(En verde, los Estados de EEUU, en los que se permite la circulación de coches autónomos).

Hablando de transporte, está en marcha el proyecto Hyperloop, que pretende conectar Los Ángeles y San Francisco en media hora mediante un sistema de tubos que levitan por energía magnética, cuando antes se tardaba 5 horas y media. Aún está en desarrollo, pero ya se está invirtiendo en él para convertirlo en una realidad y se está ampliando a otros lugares.

Y, por mucha ciencia ficción que parezca, se está logrando la teletransportación (aquí y aquí). Claro que por ahora sólo se trata del estado cuántico, pero sin duda se seguirá investigando y puede que para finales de siglo ya se haya conseguido de forma completa, con lo que todas las formas de transporte que conocemos actualmente quedarían obsoletas y no habría que perder tiempo viajando ni habría accidentes.


Por tanto podemos ver un futuro más verde, con menos contaminación, pero la pregunta es si será suficiente para una demanda cada vez mayor de energía. Hay quienes apuestan por el decrecimiento. Yo no creo que esa sea la solución. Si conseguimos acabar con la contaminación, debemos seguir innovando para mejorar la calidad de vida, y si los recursos renovables en la Tierra no son suficientes, habrá que buscarlos en otros planetas.

Puede que a muchos ésto les suene a ciencia ficción, pero es del futuro al fin y al cabo de lo que estamos hablando. Y si el ser humano se caracteriza por una cosa es por su afán de exploración y de búsqueda del conocimiento. Ha sido gracias a grandes pioneros como Edison, Gagarin, Colón o Fleming como se han producido algunos de los grandes avances de nuestro tiempo, aunque luego se pueda hablar de partes negativas, pero qué duda cabe de que la bombilla o la penicilina supusieron mejorías notables, que el descubrimiento de América amplió el mundo que conocíamos, o que el vuelo de Gagarin supuso tal shock en EEUU que les forzó a investigar en el espacio.

En su día hubo muchas críticas a la exploración espacial diciendo que se gastaba mucho dinero en ello que se podía destinar a otros recursos. En mi opinión esto es una estupidez. La investigación espacial reporta inmensos beneficios para la calidad de vida en la Tierra, muchos de los inventos que se prueban en el espacio luego se utilizan en la Tierra. Además, ampliar el conocimiento de lo que nos rodea siempre es positivo. ¿Y por qué nos tenemos que conformar con habitar en sólo un planeta? Imaginémonos que cae un meteorito, que llega una nueva glaciación, o simplemente que el sol se extingue (aunque aún queda mucho para eso). Es necesario, tarde o temprano, que vayamos buscando otros planetas en los que habitar si queremos sobrevivir como especie. Es cierto que hemos hecho muchas cosas mal, pero no creo que nos tengamos que condenar a morir como especie en este planeta, creo que debemos intentar sobrevivir viajando a otros planetas habitables. Y por ello es importante explorar otros mundos, y por tanto dedicar recursos a la investigación espacial.

Sin embargo, los gobiernos, en especial la NASA, le dedican cada vez menos recursos. ¡¡Hemos llegado a la Luna!! repiten una y otra vez. ¡¡Podemos hacer de todo en el futuro!! dicen. Bueno, ¿y por qué no se ha vuelto? Todos dicen que tener una base en la Luna sería vital, pues el coste de lanzar cohetes desde allí sería mucho menor debido a que tienen que hacer frente a una gravedad mucho más pequeña. Sin embargo más allá de proyectos teóricos no se está avanzando, y cada vez se alargan más los plazos en los que dicen que volveremos a la Luna o que llegaremos a Marte, y prefieren centrarse en investigaciones con satélites en órbita, robots y telescopios. Lo cuál, ojo, es muy importante (si queremos encontrar vida en otros planetas, es vital lo que se está haciendo de buscar aquellos con potencial), pero no debería eclipsar o anular la exploración humana.
En ese sentido, como en muchos otros, parece que China va a tomar la delantera a EEUU, y también a Rusia (aquí, aquí y aquí), la UE (aquí y aquí), y otros países que empiezan a despuntar como India o Japón.
Si se comprueban los enlaces que he aportado, se ve cómo los planes de China son más ambiciosos en el tiempo. Veremos si consiguen concretarlos.

Sin embargo, si de ambición se trata, el sector privado ha ganado la partida a las agencias públicas estatales. Y es que Elon Musk, propietario de SpaceX, pretende acortar mucho los plazos (aquí y aquí).


(Elon Musk, fundador de SpaceX, Paypal, Solar City, Tesla e Hyperloop).


Está muy lejos de la payasada de Mars One que pretendía convertir la llegada a Marte en un reality show.
SpaceX por el contrario es una empresa seria que está consiguiendo que los cohetes que lanza vuelvan a aterrizar, reduciendo así los costes, pues antes había que construir un cohete para cada misión, ya que no se recuperaban.
Además, destaca su ambición. Frente a la prudencia de la NASA, la ESA o Rusia que hablan de la década de 2030 dándose así un margen de 20 años, Elon Musk acorta mucho los plazos, poniéndose objetivos ambiciosos como hizo Kennedy en 1961 con un plazo de 8 años. Eso es realmente lo interesante. Los demás van retrasando los plazos debido a que tienen otras prioridades que no pasan por financiar la exploración espacial. En cambio SpaceX podría adelantarse incluso a China, pues la prioridad de esta empresa es el espacio, y hasta ahora está operando de forma eficaz.

Si SpaceX tiene éxito, y China también, seguro que supone un revulsivo y la NASA, la ESA, Rusia, Japón y la India se ponen las pilas y empiezan a priorizar de forma real la exploración en el espacio, dando lugar a una nueva era con bases en la Luna y Marte, extracción de recursos, y avances en otros campos.



Aparte de la medicina, la energía, el transporte y la exploración espacial, hay otros campos en los que se prevén grandes avances en el futuro. Y uno de ellos, por increíble que parezca, es la invisibilidad (aquí). Ésto puede tener muchas implicaciones en el futuro, algunas peligrosas, por lo que habrá que estar atentos a cómo se regula, pero desde luego ya no es ficción.

Como tampoco lo son las impresoras 3D que podrían sustituir a la industria. Básicamente se trata de máquinas que producen materiales superponiendo capas unas encima de otras. Para ello, en vez de tinta y papel, usan metales, plásticos, alimentos, madera, algodón, lana, cemento, vidrio...
Aún son caras, y no son multifunción. Es decir, no hay una impresora 3D que opere con todo tipo de materiales, sino una que lo hace con plástico, otra con madera, otra con chocolate...Pero es uno de los campos que más desarrollo está experimentando en los últimos años, y seguramente a finales de siglo exista esa impresora 3D en cada casa que permita producir lo que queramos simplemente añadiendo materiales y elaborando el diseño de nuestro producto.


(Una impresora 3D que utiliza chocolate).

Ésto sin duda alguna supondrá una revolución en la industria...simplemente por el coste de la impresora 3D y de los materiales, no tendremos que comprar nada más, nos fabricaremos televisiones, ordenadores, móviles, electrodomésticos, muebles, ropa, casas, vehículos, juguetes, herramientas...

Incluso en órganos, tejidos, huesos, cartílagos...(aquí y aquí), con lo que los transplantes serían mucho más sencillos y no habría que realizar listas de espera para ellos.

Parece difícil de creer, pero la tecnología ya existe. Lo único que falta es desarrollo para bajar el precio.

Así, la industria se quedará meramente en extracción de los productos primarios, quedando todo el proceso de transformación en casa de las personas, con lo que las personas que antes se dedicaban a ello tendrán que cambiar de puesto de trabajo.

Claro que esto al igual que la invisibilidad o la teletransportación tiene sus problemas...podría haber gente que utilice las impresoras 3D con fines ilícitos, como fabricar un arma, la invisibilidad para ocultar un robo, o la teletransportación para huir del escenario de un crimen. Como todo avance científico, deberá ser regulado para lidiar con las nuevas situaciones, del mismo modo que está sucediendo con internet y las posibilidades que ofrece a los delincuentes.


¿Y qué pasa con la robótica? Siempre se ha dicho que es el futuro, pero aún cuesta ver a androides, y los que hay son muy básicos y muy caros. Parece que en este caso la imaginación sí que ha corrido más rápido que la tecnología. En cambio robots de limpieza o de construcción son cada vez más comunes.
También se hablaba mucho de aparatos de traducción automática. Parece que están en marcha, pero veremos a ver si realmente son eficaces, pues muchas palabras tienen significados diferentes y hasta ahora los traductores no son fiables y cometen errores gramaticales y de sentido.
Y aunque no parezca posible que podamos aprender mientras dormimos, sí que podríamos reforzar y consolidar lo ya aprendido, haciendo más sencillo el aprendizaje de un idioma, por ejemplo.


Los avances informáticos en forma de ordenadores, teléfonos inteligentes y tablets han eclipsado estos otros avances, que sin embargo empiezan a ser muy reales (unos más que otros), y que junto al desarrollo informático marcarán el futuro.
¿Y qué esperar de los ordenadores? Seguramente que ya no haya contraseñas, dado el inmenso problema que están generando cuando algún grupo de piratas informáticos decide atacar una empresa, hacerse con contraseñas y ponerlas a la venta. Se está trabajando en soluciones biométricas, es decir, identificarse con la huella dactilar, el iris de los ojos, la voz...

Además de eso, se dice que la siguiente evolución serán los ordenadores cuánticos, mucho más veloces y eficaces que los actuales.


Si nos fijamos en cómo era el mundo en el año 1700, en el año 1800, en el año 1900 y en el año 2000, seguramente diríamos que los cambios producidos de siglo a siglo son cada vez mayores, debido a la revolución industrial y tecnológica, en el transporte, en las comunicaciones...por ello seguramente el año 2000 se parezca más al año 1900 que al año 2100. Y eso asusta un poco, pues creemos que estamos muy lejos del año 1900, y en cambio estamos más cerca de ese año que del año 2100. Pero también reconforta ver que algunas cosas que se imaginaban (robots, coches voladores, cura de enfermedades, vivir cientos de años, nuevos modos de transporte, exploración espacial...) se harán por fin realidad, y eso supondrá un gran cambio en todos los aspectos.

En el siglo XIX surgieron movimientos obreros contra las máquinas en protesta por la eliminación de puestos de trabajo. Ahora se está produciendo algo parecido. Lo inteligente sería conseguir que la gente trabajase en aquello que proporcione valor. Y ahí los ingenieros, informáticos, médicos, diseñadores o investigadores serán clave. No obstante seguramente haya que llegar a una nueva reducción de la jornada laboral, como ya se está produciendo en Suecia con 6 horas al día.

Y en cuanto a nivel político, habrá que cambiar también bastantes cosas. En pocos días se va a celebrar un referéndum en Reino Unido acerca de si permanecer o no en la Unión Europea. Es curioso ver como casi todos los líderes políticos de ese país (incluidos los de territorios como Irlanda del Norte, Escocia o Gibraltar) apuestan por permanecer y sin embargo las encuestas señalan que podría ganar el salirse. ¿Cómo es posible? Bueno, el Reino Unido siempre ha estado poniendo pegas a la Unión Europea, no sólo no entrando en el euro, sino en muchos de los Tratados y Acuerdos. Y ese mensaje va calando en la gente, hasta tal punto que consiguen forzar un referéndum con posibilidades reales de victoria.

Pero tal vez sea lo que necesite Europa. Tal vez necesite una hecatombe como sería el hecho de que Reino Unido abandonase la UE para salir de su parálisis permanente y avanzar realmente en la unidad. Tal vez después del shock sea más fácil trabajar sin el Reino Unido y haya más voluntad de integrarse y demostrar que el proceso no fue un error, consiguiendo de una vez por todas la unidad fiscal y en política exterior, con una Comisión que se imponga a los Estados miembros, con una política laboral y social única.

El proceso es muy largo y complejo, pero confío en que tarde o temprano se desarrolle. También habrá de cambiar la ONU. No puede ser que un grupo de 5 países sigan mandando sobre el resto, paralizando cualquier iniciativa que no les convenga con su poder de veto. Deberá darse todo el poder a la Asamblea General, y aprobar las resoluciones por mayoría (ya sea simple, absoluta o cualificada, pero en cualquier caso sin poder de veto para determinados países). Claro que esto es difícil porque los Estados con poder de veto no quieren perder sus privilegios. Pero en esto la economía puede jugar un papel importante. Y si India, Japón, Brasil, México, Corea del Sur y Alemania continúan creciendo, nos podemos encontrar con un momento en el que estas nuevas economías demanden un mayor papel en la ONU, produciendo a su reforma, ya sea ampliando el poder de veto, o más probablemente, eliminándolo. Así además se daría un nuevo enfoque para la salida de la pobreza de los países en desarrollo, y tal vez no hubiese doble vara de medir a la hora de enfrentarse o sancionar a las dictaduras o a las violaciones de derechos humanos.


(En este gráfico se ve cómo China superará a EEUU e India, Brasil, México e Indonesia superarán a Inglaterra y Francia).



Esperemos también que la globalización vaya superando algunos de sus defectos y se consiga la misma normativa laboral, fiscal y medio ambiental para todos, dejando así las empresas y los empresarios de refugiarse en paraísos fiscales y en países con condiciones más laxas, pudiendo competir todos en igualdad de condiciones. La tasa tobin podría jugar un papel importante en ello.
Aún falta para eso, pero si la UE consigue unirse de verdad y la ONU se reforma, será más fácil avanzar para ello.

Por otra parte, la gratuidad deberá conseguirse en la universidad. Ya ocurre en algunos países como Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Austria, Grecia, Escocia, Turquía, Chipre, Malta, México, Argentina, Venezuela, Cuba, Ecuador, o Uruguay. Y en otros el precio es casi simbólico, como en Polonia, Estonia, República Checa, Eslovenia, Francia o Macedonia.
Ésto se debería extender a los demás países, para garantizar la igualdad de oportunidades para todos. Si países más pobres que España, Reino Unido, Japón, Corea del Sur o Estados Unidos como son Cuba, Venezuela, Ecuador, Turquía, Grecia, Estonia o Eslovenia ya lo hacen, ¿por qué no habrían de poder los demás?


Posiblemente para el futuro llegue a implantarse también la renta básica universal, algo que ya se ha discutido en Suiza y que se empezará a aplicar en Finlandia. De esta forma se promovería mucho más el trabajo autónomo, además de cubrir las necesidades básicas.

También habrá que invertir en justicia y sanidad. No puede ser que las sentencias se alarguen tanto y que haya tantas listas de espera. Y por supuesto deberán ser gratuitas. También se habrán de extender los permisos de maternidad y paternidad hasta alcanzar los niveles de ayuda de Suecia.



Y en materia de impuestos se deberá llegar a un sistema más sensato (que los autónomos paguen según beneficios, que se grave más a las grandes fortunas, y una justa distribución en el IVA).





En resumen, aunque mucha gente ve el futuro con pesimismo, yo lo veo con optimismo. Creo que la ciencia y la tecnología serán fundamentales para lograr un gran cambio a mejor, y que política y socialmente también avanzaremos. Sin duda uno de los grandes retos (aparte del cambio climático que creo que se empezará a revertir debido a la revolución energética, de transportes y tecnológica, y la pobreza que también empezará a disminuir si conseguimos una ONU más eficaz) será el terrorismo. Después de lo de París, Bruselas, Orlando...
En Irak y Siria el Daesh ya está retrocediendo y las coaliciones atacantes están empezando a lograr sus objetivos. En Afganistán y Pakistán parece más complicado. Pero aunque se les consiga echar de sus territorios (que ya será un gran paso), aún podrán seguir atentando de la forma como lo hacen, lobos solitarios que demuestran su afiliación en el último momento. Sin duda la seguridad será muy importante. Pero también habrá que avanzar en intentar integrar a todos aquellos que sienten que éste no es su mundo, porque la seguridad de por sí sola no bastará.

2 comentarios:

Sen David dijo...

En este video de 7 minutos que habla sobre el fracking, el ponente creo que da una idea bastante razonable de hacia dónde ha de ir aplicada la tecnología en un futuro. Pero una cosa está, clara el modo de vida actual es insostenible...

https://www.youtube.com/watch?feature=youtu.be&v=0UBqV5FEkNs&app=desktop

Gara Mabl dijo...

Ralph Fiennes, who plays Gareth Mallory, a.k.a. the franchise's current M, recounted in an interview with Telegraph how he was meeting with a friend in free movies St. Petersburg after finishing the Spectre promotional tour, and this friend immediately said that he "hated" it. Here's how Fiennes put it, in the middle of which he went into a Russian accent