jueves, 19 de marzo de 2015

Los problemas a los que se enfrenta Venezuela.

Ya van 2 años de la muerte de Chávez y de gobierno de Maduro en Venezuela. Voy a tratar de explicar aquí como han sido estos 2 primeros años de Maduro. En su día hablé de todo lo que se había conseguido con Chávez, lo podéis ver en el enlace. Hoy me voy a centrar en los problemas económicos que tiene este país. Lo haré con datos, que se pueden consultar en los enlaces que facilito. No me invento nada.

Lo cierto es que la situación económica no es la mejor. Venezuela exporta petróleo, y su precio ha caído bastante, con lo que ha visto mermados sus ingresos. Hay quien dice que es una conspiración contra Rusia y Venezuela, dos países exportadores de energía. Así, al caer el precio, ven mermados sus ingresos y su economía.
Sin embargo más que con una conspiración parece tener que ver con que en EEUU están desarrollando el fracking, con lo que no dependen tanto de la compra de petróleo como dependían antes.
Arabia Saudí, el país que más petróleo exporta, decidió bajar los precios unilateralmente, con lo que los demás países se vieron obligados a seguirla.
A eso hay que añadir la inestabilidad en países como Libia o Nigeria.




El gobierno de Venezuela, ante la merma de ingresos, generó un déficit. Intentó paliarlo con la política monetaria, es decir, bajando los tipos de interés a los bancos para que estos se vean incentivados a pedir dinero al banco central. De esta manera tendrán más dinero y podrán conceder más créditos.
Lo mismo sucede al bajar el coeficiente de caja, esto es, las reservas que deben tener los bancos. Si deben tener menos, dispondrán de más dinero para conceder préstamos.
El banco central también puede anunciar la compra de deuda pública, poniendo de esta forma dinero en el mercado.





Estas medidas, que pretenden estimular la economía, tienen sin embargo consecuencias negativas, como la inflación que se genera. Y en esto tiene también bastante que ver el valor de la moneda nacional, el bolívar, que estaba muy alto en comparación con el dólar (se intercambiaba 1 dólar por 4 bolívares, cuándo una hamburguesa te podía costar 20 dólares (80 bolívares), a todas luces desproporcionado). Ahora se está devaluando.
Venezuela importa muchas cosas, y las tiene que pagar en dólares. Sin embargo, al caer el precio del petróleo, deja de recibir dólares, con lo que hay escasez. Se fijó un límite de dólares que podían cambiar los venezolanos, para evitar fuga de capitales, pero al parecer ese límite no fue suficiente, porque los venezolanos, ante la devaluación del bolívar, no confían en su moneda y prefieren el dólar. Es decir, si tienes 100.000 bolívares, pero al día siguiente baja la cotización respecto al dólar, pierdes poder adquisitivo. Por tanto preferían acumular dólares o bienes materiales (casas, vehículos, tierras...).
Esto propició un mercado negro, en el que había gente que recibía bolívares y daba a cambio dólares. Pero el tipo de cambio estaba a un nivel superior. Esto es, la gente que quería más dólares pero había agotado el límite de los que podía disponer, iba al mercado negro y cambiaba a un tipo mayor.

A este respecto también hubo teorías conspirativas, viendo algunos la posible dolarización de Venezuela, o sea, que Venezuela adoptase el dólar como moneda nacional, con todo lo que ello supone: Pérdida de soberanía monetaria, no poder paliar el déficit, con política monetaria, no disponer de Banco Central, depender de la Reserva Federal de EEUU...
Sin embargo había algunos que argumentaban que así se acabaría con el mercado negro y la inflación.
Otros apostaban por revaluar el bolívar, para que los venezolanos no perdiesen poder adquisitivo y proteger la moneda nacional. Además, al devaluar, costará más pagar la deuda, que está en dólares. Sin embargo como hemos visto es cierto que estaba demasiado alto el tipo de cambio.



Esta devaluación también tiene sus problemas. Antes, al estar el bolívar tan fuerte, los empresarios preferían importar, porque no les salía tan caro. De este modo descuidaban la producción nacional.
Una vez que se devalúa, ya no se importa tanto, pero como no hay producción nacional, se sufre de escasez.

También en este aspecto se ha hablado de conspiración, al igual que con el tema de la caída del precio del petróleo o del bolívar. Pero en este caso, el de la escasez, sí que parece más claro que hay una estrategia de los empresarios y de la oposición por generar caos para presionar al gobierno. Se le ha llamado guerra económica. Así, se han descubierto muchos casos de empresas que dejan los productos en los almacenes, sin distribuirlos por las tiendas, para generar escasez.
No se entiende que escaseen unos productos básicos pero no así otros que son derivados de aquellos. Bueno, sí que se entiende, porque es una clara estrategia para desestabilizar.
Por otra parte hay un gigantesco contrabando con Colombia (facilitado por algunos miembros corruptos de las fuerzas de seguridad o de aduanas), ya que allí los productos son más caros. Hay mucha gente que compra muchos productos (con lo que las tiendas o supermercados se quedan sin ellos) y luego los pasa a través de la frontera con Colombia para venderlos allí a un precio superior al de Venezuela pero inferior al de Colombia.
Algunos dicen que esto se debe a la política de precios del gobierno, quien viendo como los empresarios especulaban y subían mucho los precios ampliando enormemente el margen de beneficio, decidió regularlos (no todos, solamente los productos básicos). La oposición dice que de este modo se genera desilusión a la hora de producir ya que el margen va a ser menor.
De este modo, hay gente que se aprovecha, y ya no sólo hacen contrabando con Colombia, sino que compran gran cantidad de los productos que escasean y luego los venden en el mercado negro a un precio mayor.
Además del hecho de que la gente, por miedo a que escaseen, compran más de lo que necesitan, por si cuando tengan que volver ya no queda.

Resumiendo: la escasez se genera por una baja producción nacional, una reducción de las importaciones consecuencia de la devaluación del bolívar, una política de precios que desincentiva al empresario que quiere ganar gran margen de beneficio, un contrabando con Colombia mayúsculo, la precaución de la gente que compra de más, y el aprovechamiento de otros que compran de más para revenderlo. Sin olvidar el acaparamiento ilegal que hacen varias empresas para provocar aún más caos.

No hay solución sencilla, más que luchar contra la corrupción del contrabando y del mercado negro, así como contra la especulación. ¿Empresa que acapara? Empresa expropiada. ¿Empresa que saca rédito del mercado negro? Empresa expropiada. Sin indemnización ni nada. Ya está bien de hacer sufrir al pueblo.
Además de perseguir por supuesto a los contrabandistas y a los que venden en la calle a un precio mayor.
Otros propondrían cesar la regulación de precios, fomentar la producción nacional y diversificarla, no sólo dependiente del petróleo (en esto estoy de acuerdo), o la dolarización de la economía (discutible). Pero la regulación de precios es necesaria, pues sino la inflación sería aún más alta y los venezolanos tendrían menor poder adquisitivo, todo para contentar la especulación de los empresarios avariciosos.
¿Empresario honrado que trabaja con un margen de beneficio normal y que no acapara? Respetado sea. Pero no se puede respetar a los que engañan y especulan con el fin de desestabilizar. Deben ser sancionados.




El aumento de los mercados negros de alimentos y bienes de primera necesidad y de divisas conlleva a la economía informal, gente que se dedica a vender en la calle sin estar regulados, sin pagar impuestos, sin controles.
Aunque también es cierto que siempre ha estado muy alta en Venezuela y que en los últimos años de Chávez había bajado.


Todos estos aspectos (acaparamiento de dólares, política monetaria expansiva, escasez...) hacen que aumente la inflación, a pesar de la política de precios para prevenirla.
El salario mínimo se ha incrementado muchísimo en Venezuela, pero no es suficiente para contrarrestar la alta inflación, lo que unido a la devaluación del bolívar hace que los venezolanos pierdan poder adquisitivo, y eso que habían ganado bastante bajo el gobierno de Chávez cuando la inflación no estaba tan alta como ahora.
Se está tratando de paliar aumentando el precio de la gasolina (hasta ahora muy barata en Venezuela) y realizando una política monetaria restrictiva.





Además de estos problemas económicos, Venezuela sufre al menos de otros dos grandes males que perduran en el tiempo y vienen ya de muy atrás, no son algo nuevo: La corrupción y la violencia.

Lo cierto es que la tasa de homicidios se ha incrementado durante el gobierno de Chávez respecto a la que había anteriormente, que también era muy alta.
De todos los crímenes que se cometen, muy pocos se resuelven, apenas 8 de cada 100. Y no es sólo achacable al gobierno, pues en las localidades y regiones dónde gobierna la oposición, la situación no está mejor.
Influyen muchas cosas, entre ellas la gran cantidad de armas que circulan por el país, en parte debido a la amplia frontera que comparte con Colombia, que vive un conflicto armado desde hace 50 años.


Pero también que el gobierno bolivariano intentó dar una salida no represiva a la delincuencia. Creían que reduciendo la pobreza (lo que consiguieron), reducirían la delincuencia, al estar esta ligada con la pobreza. Pero la delincuencia aumentó.
También se trató de reformar la policía para que respetase los derechos humanos, frenar las prácticas corruptas y desligarla de las fuerzas armadas (antes dependía de ellas). Sin embargo, sigue cometiendo abusos y colaborando con delincuentes (como facilitándoles armas, secuestros de grupos armados, o el tránsito con la frontera colombiana), cuando no realizando delitos ella misma (según Human Rights Watch uno de cada cinco crímenes es cometido por la policía, y sólo el 3% de los que son acusados es condenado) o prácticas corruptas. Además, tienen salarios bajos y están mal equipados. Los juzgados, por su parte, están colapsados, sin apenas jueces, fiscales o funcionarios.

(Inciso: Recomiendo leer todos los enlaces si se tiene tiempo, pero si no, sí al menos el que está en [prácticas corruptas], muy ilustrativo sobre la corrupción de la policía).

Por otro lado sigue habiendo grupos armados con intereses políticos y vinculados al tráfico de armas y de drogas, que se niegan a someterse a la ley y que controlan las favelas.
Las cárceles están sobrepobladas y controladas por los propios reclusos, y no es infrecuente que en ellas mismas se genere violencia, y que cuando los presos salen, no están reformados, sino todo lo contrario.
Aparte, los medios de comunicación privados, en su particular campaña contra el gobierno, magnifican el problema.
También se menciona la alta densidad de población en ciertas áreas, las aglomeraciones en el transporte público o en la escuela, que generan estrés en la sociedad y a la larga violencia.

La solución no es sencilla ni llega de un día para otro, pero sin duda parece que hay que reformar las cárceles para reintegrar a los presos, que hay que dar más medios a la policía y a los juzgados, y que hay que recuperar las favelas (aunque no es nada fácil, este problema en concreto también le tienen en Colombia o Brasil).



 Los problemas se relacionan entre sí. Y la violencia y el contrabando tienen un nexo común, que es la corrupción.
Se han dado varios escándalos de funcionarios del gobierno que cobraban comisiones a cambio de concesiones de contratos.
Por ejemplo la empresa Siemens realizó pagos a funcionarios venezolanos entre 2001 y 2007 para conseguir tratos favorables a sus intereses.
Se calcula que en la época anterior a Chávez el 30% del presupuesto se iba a la corrupción, mientras que ahora podría rondar el 60%.

Si atendemos al índice de percepción de corrupción por países (a nota más alta menor percepción de corrupción), Nueva Zelanda o Dinamarca tienen un índice menor (de 9 a 10), seguidas de países como Noruega, Suecia, Finlandia, Canadá o Australia (de 8 a 8.9), EEUU, Reino Unido, Irlanda, Francia, Chile, Uruguay, Islandia, Japón o Alemania (7 a 7.9), Polonia o Portugal (6 a 6.9), España, Corea del Sur o Turquía (5 a 5.9), Brasil, China, Cuba, Arabia Saudí o Sudáfrica (4 a 4.9), México, Argentina, Colombia, India, Marruecos, Argelia o Mongolia (3 a 3.9), Venezuela, Paraguay, Rusia, Kazajistán, Ucrania o Pakistán (2 a 2.9), Irak, Siria, Libia, Sudán o Chad (1 a 1.9), y Somalia, Afganistán o Corea del Norte (0 a 0.9).
Con lo cuál vemos que Venezuela está en una posición bastante desfavorecida, entre uno y dos puntos por debajo de lo que suele ser la norma en América Latina.


Si lo analizamos por años, Venezuela ocupaba el puesto nº 77 en 1998 con el gobierno precedente a Chávez. Osciló pocos puestos durante unos años, llegando al nº 81 en 2002. Pero entre ese año y el 2007, bajó del 81º al 162º en 2007, posición en la que se ha mantenido más o menos estable hasta 2014.
Si en cambio se analiza el índice de corrupción, estaban en un 2,3 en 1998 y ahora están en un 1,9. Es decir, que la situación se ha mantenido estable, lo que pasa que ha bajado en el ránking de países seguramente porque otros países que antes estaban peor, ahora están mejor. Mientras que en Venezuela, aunque apenas han empeorado, no han mejorado, siguen igual, y por eso ha ido bajando.



Pero la corrupción no es sólo del gobierno. También afecta a la oposición. Manuel Rosales, rival de Chávez en 2006 fue acusado de enriquecimiento ilícito, pero se dio a la fuga y pidió asilo (concedido) en Perú, alegando estar perseguido por el Gobierno. Curioso cuando la propio Interpol pidió que se le detuviera al estimar correctas las acusaciones en su contra.



No explicó Rosales en cambio cómo había conseguido acumular fincas, y empresas cuando ocupaba cargos públicos, ni cómo a su familia también le fue muy bien durante esa época.
Por cierto que de democrático poco. Rosales participó activamente en el golpe de Estado de 2002 firmando el decreto que proclamaba a Pedro Carmona Estanga presidente de la República.
Además parece ser que participó en un complot para asesinar a Chávez, según asegura la fiscalía no de Venezuela, ¡sino de Colombia!


Rosales no es el único caso de corrupción en la oposición. Raúl Isaías Baduel, antaño ministro con Chávez (de hecho fue uno de los que participó en su rescate tras el golpe de Estado en 2002) para luego pasar a la oposición, fue también acusado de sustraer fondos de las Fuerzas Armadas cuando era ministro de defensa, y condenado a 8 años de prisión en 2010.

Más recientemente, el diputado opositor Richard Mardo fue imputado por fraude y cobro de comisiones.


Sin embargo los medios de comunicación privados, como siempre, manipulan y dicen que son operaciones políticas contra Rosales, Mardo o Baduel, que Chávez y Maduro son dictadores, que los opositores son encarcelados, y bla bla bla. ¿Dirían también que Bárcenas, Roldán o Urdangarín han sido perseguidos por causas políticas? Más bien porque robaron, independientemente de que estuviesen en política o no.


Pero los escándalos investigados y juzgados no se quedan sólo en la oposición. Abarcan muchos ámbitos:


Incluso en las propias filas del partido gobernante. El ex gobernador de Aragua, Rafael Isea, fue acusado de corrupción, y se encuentra huído. Lamentablemente cuando ocurría el desfalco había muchos en su propio partido que miraban hacia otro lado.

El alcalde de Valencia, Edgardo Parra fue así mismo detenido, y los miembros de su partido, el psuv, le respaldaron en su localidad. Tenía nexos con empresas de todo tipo, y era una situación heredada de la anterior alcaldía que él continuó.



También el militar Víctor Cruz Weffer fue juzgado por corrupción al enriquecerse ilícitamente cuando era funcionario.
O varios dirigentes de bancos privados por apropiación indebida y uso fraudulento de fondos públicos.
Importantes líderes empresariales como Radwan Sabbagh, de Ferrominera fueron apresados. Los trabajadores de dicha empresa venían denunciando desde hacía tiempo prácticas corruptas.
Además de escándalos relacionados con la acaparación de dólares por parte de deportistas del motor, según denunció la propia ministra de deporte.


Otros casos en cambio no llegaron a ser juzgados o sentenciados, como el de Didalco Bolívar, presidente de PODEMOS (partido político venezolano), acusado de enriquecimiento ilícito y de ocultar dinero en paraísos fiscales en su época de gobernador.


Llegó a haber denuncias de enriquecimiento ilegal contra la propia familia Chávez, pero fueron sobreseídas.


Así mismo hubo casos en los que se actuó contra los fiscales, llegando hasta su eliminación, como el asesinato del fiscal Danilo Anderson, que investigaba a los participantes en el golpe de Estado de 2002. Se llegó a hablar de que detrás podrían estar el FBI y la CIA.



De todos modos esto es corrupción en las altas esferas. Pero también llega a la calle. Aparte del mercado negro ya mencionado de alimentos y dólares, y del contrabando, para los trámites más sencillos es necesario pagar una "propina".

(Inciso: Todos los enlaces que aporto les considero valiosos, pero este último -el que está en [pagar]- sobre la corrupción a pie de calle me parece imprescindible).

Aunque bien es cierto que esto no es exclusivo de Venezuela ni mucho menos. En otros países de Sudamérica pasa algo parecido.
Tampoco es patrimonio de Chávez. Viene de antes. Pero cuando estaba el petróleo alto, había más tentativa a robar.


Entre las principales causas se apuntan los escasos impuestos que pagan los venezolanos, factores culturales basados en la complicidad, la nula rendición de cuentas o el escaso acceso a la información de los gastos.
Lo que se debe hacer es incrementar la transparencia y las sanciones, aparte de concienciar. Pero no es sencillo porque la idea está metida dentro de la gente, y no lo consideran un problema. En una encuesta sobre los principales problemas del país, un 40% señalaba el crimen y un 22% la escasez. Apenas un 1% la corrupción, que desde luego es un problema muy grande, pero al que no se da toda la importancia que debería, pues ya se han acostumbrado y todo el mundo lo hace, favorecido por la impunidad.





A los problemas económicos, la violencia y la corrupción, se les suman los políticos. Vayamos por orden.
En las elecciones de 2013 tras la muerte de Chávez, votó prácticamente el 80% de la población, resultando vencedor Maduro con 7 millones 587 mil votos frente a los 7 millones 363 mil votos de Capriles, más de 200.000 votos de diferencia, en porcentaje 1,5 puntos (50,6%-49,1%). Capriles no aceptó los resultados, alegando que se habían cometido irregularidades, llamó a manifestarse (a lo que los partidarios de Maduro respondieron, quedando un saldo de 9 muertes) y solicitó un recuento de los votos no auditados, que se llevó a cabo pero que tampoco fue aceptado por Capriles, con lo que llevó la decisión al Tribunal Supremo, quien falló por unanimidad rechazar las impugnaciones.




En Diciembre de ese año llegarían las elecciones municipales, resultando vencedor el polo patriótico que respalda a Maduro, con 5 millones 216 mil votos frente a la Mesa de Unidad Democrática (MUD) que respalda a Capriles, que obtuvo 4 millones 373 mil votos, es decir, casi 1 millón de votos de diferencia, en porcentaje 10 puntos (48,7%-39,3%).



El 6 de Enero de 2014 fue asesinada la modelo Mónica Spear, Miss Venezuela 2004. Este hecho, que refleja la creciente inseguridad en Venezuela, unido a la inflación y al desabastecimiento condujo a manifestaciones a principios de 2014.

La oposición había elaborado un plan llamado "La Salida", con el que pretendían que Maduro dimitiese. De este modo el ala más "moderada" que representaba Capriles y que apostaba por la vía electoral, quedaba debilitada frente al ala dura que planteaba dar la batalla en las calles.
Comenzaron el 12 de Febrero los estudiantes organizados de la oposición. Se dijo que se les pagaba para que organizasen actos violentos.
Además, mediante twitter y otras redes sociales se difundieron fotos de las manifestaciones y de la supuesta represión realmente falsas, como pueden ser una imagen de una manifestación independentista en Cataluña o de la primavera árabe en Egipto (aportadas en el enlace de [falsas]).
Las manifestaciones dejaron un saldo de 42 muertos. El gobierno denominaría posteriormente a estos sucesos como "Golpe Azul".
Estos manifestantes no actuaban solos, sino ayudados por la acción de alcaldes opositores, por mucho que luego digan que se les encarcela o juzga sin motivo alguno.
Por cierto que es falso que no se hiciese nada para parar la violencia, pues se detuvo a varias personas que dispararon, incluso aunque fuesen proclives al Gobierno.
Y no es cierto tampoco que la violencia viniese solo de parte de la policía. Muchos de los manifestantes opositores también eran violentos. Ni tampoco todos los muertos son opositores, ni mucho menos.



Leopoldo López, coordinador de Voluntad Popular, se entregó voluntariamente tras ser acusado de instigar a la violencia y emitirse una orden para su captura por parte de la Fiscalía. Ahora se cree que se entregó al enterarse de un posible atentado en su contra planeado por Ledezma y el diputado Julio Borges para crear el caos y promover el ascenso del propio Ledezma.

En este vídeo de poco más de 6 minutos, se explica muy bien la trayectoria política de Leopoldo López:





Además, el Gobierno promovió en febrero Conferencias de Paz para intentar dar freno a la ola de violencia desarrollada conjuntamente a las manifestaciones. Sin embargo la MUD no acudió, demostrando que no está interesada en dialogar ni en llegar a un acuerdo pacífico, sino en presionar, crear inestabilidad y conseguir el poder en las calles y violentamente, ya que en las urnas les dan la espalda.

En abril parece que se lo pensaron mejor y esta vez sí que acudieron, representados por Capriles, con mediación de Brasil, Colombia, Ecuador, UNASUR y el Vaticano.

En ese contexto se produce una reunión de la OEA que anima al diálogo, pero EEUU, Canadá y Panamá se desmarcan, y el embajador de Panamá en la OEA anuncia que cede su silla a la opositora María Corina Machado, que era diputada de la Asamblea Nacional, así como a una delegación de estudiantes para la próxima reunión de la OEA. Sin embargo en dicha reunión se habló a puerta cerrada de Venezuela y Corina Machado no pudo tomar la palabra.
Como es lógico, fue depuesta de su cargo de diputada, decisión ratificada por la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo.

Tras las elecciones en Panamá que auparon al candidato opositor, las relaciones con Venezuela se normalizaron.

Finalmente parece que con el diálogo las protestas fueron remitiendo tras 3 meses de duración.




En Septiembre consiguieron probar un complot planeado por Lorent Gómez Saleh durante las protestas de Febrero a Abril que pretendía asesinar a 20 personas en 48 horas en Caracas y en la frontera con Colombia con el objetivo de crear el caos.



Lo más reciente ha sido la detención del alcalde de Caracas (ordenada por la fiscalía general), al que se le acusa de participar en un intento de golpe de Estado que tenía la denominación de "Operación Jericó". Según las investigaciones, el 12/02 se debía bombardear el palacio presidencial eliminando así a Maduro. Se pondría como presidenta a María Corina Machado, que había sido diputada y había presidido en 2004 la organización que pidió el referéndum revocatorio contra Chávez (el cuál se celebró quedando como resultado la continuidad del propio Chávez).

Ledezma, María Corina Machado, Leopoldo López y otros opositores habían firmado un comunicado denominado "Acuerdo nacional para la transición" que iba a aparecer en los periódicos y serviría de señal para el golpe de Estado, según denunció Maduro. 


(De izqda. a dcha.: Leopoldo López, María Corina Machado, y Antonio Ledezma, firmantes del "Acuerdo Nacional para la Transición").

Se dice que EEUU estaba detrás de la idea del bombardeo y que contaba con el respaldo de países como Canadá, Reino Unido o Israel, y de que varios ex presidentes como Álvaro Uribe, Piñera, Pastrana, Fox, Calderón o José María Aznar reconocerían al nuevo gobierno.
También se dice que fue EEUU quien alentó a las empresas a crear desabastecimiento y a supuestos estudiantes a manifestarse violentamente.

María Corina Machado y otros opositores estaban siendo investigados por haber escrito e-mails acerca de un complot para asesinar a Maduro.
El intento de golpe de Estado fue descubierto, y sus instigadores (entre ellos varios militares) fueron detenidos. Posteriores indagaciones llevaron a la detención de Antonio Ledezma, alcalde de Caracas. 




Estos últimos acontecimientos han llevado a que EEUU instaure sanciones contra dirigentes de Venezuela, a que el Parlamento Europeo condene la detención del alcalde de Caracas, y a que en el Parlamento Español se vaya a discutir una condena similar a propuesta del PP. Por no hablar de las entrevistas de la mujer de Ledezma con políticos españoles, o las declaraciones de Pablo Iglesias diciendo que no le gusta que se detenga alcaldes.

Imaginémonos por un momento que estamos en España en Noviembre de 1978. ¿Qué pasó de relevante en esa época? Pues que se intentó dar un golpe de Estado denominado "Operación Galaxia" que afortunadamente no tuvo éxito pues se desactivó antes de que comenzase, a diferencia del 23F que falló después de comenzar.
Imaginémonos que se detiene a los conspiradores de la denomida "Operación Galaxia" que "únicamente" estaban tomando café en una cafetería.
Y resulta que EEUU pone sanciones a los dirigentes de España por detener a unos señores en una cafetería. Y la OEA (Organización de Estados Americanos) pide que se libere a Tejero, que era el principal dirigente de la trama. Y la mujer de Tejero viene a entrevistarse con políticos españoles. Y Pablo Iglesias dice que no le gusta que se detenga a alguien en una cafetería. Y el Parlamento Venezolano propone una condena contra la detención de unos señores en una cafetería de España.
¿No nos parecería absurdo? ¿No consideraríamos indigno que ni siquiera se pregunte por qué se detiene a esos señores? ¿Que no se espere al juicio? ¿Que nadie preguntase a España de qué se les acusaba? ¿No nos parecería inaudito que otros países se metiesen con una intervención llevada a cabo por nuestra policía?



Porque eso es lo que está pasando. ¿Acaso los medios de comunicación españoles han informado de las pruebas encontradas contra el alcalde de Caracas? ¿Por qué se pide su liberación si ni siquiera saben de qué se le acusa?


Supongamos que se da toda la información, pero aún así se cree que esa información es errónea, o malintencionada, o exagerada, vamos, que le han detenido por ser opositor, no por tratar de dar un golpe de Estado. Entonces parecería normal que se condenase esa detención, independientemente de lo que dijese la fiscalía o la policía venezolana.
¿Veríamos también normal que el presidente Hollande se reuniese con la mujer de Otegi y que el Parlamento francés aprobase una resolución pidiendo su libertad?
Sí, Otegi está condenado por conexión con ETA. Pero Francia podría considerar que esa detención es arbitraria, que no hay pruebas suficientes, que se le detiene por ser independentista. De hecho eso dicen varios en el País Vasco y en España. Hasta el parlamento vasco pidió su liberación.
¿Y si EEUU pusiese sanciones a dirigentes de España por tener encarcelado a Otegi? ¿No nos parecería una barbaridad?

Pues eso es lo que está pasando con Venezuela. EEUU, el Parlamento Europeo y los políticos españoles están condenando algo que sucedió en otro país sin escuchar, creerse o respetar la versión del gobierno de ese país.


Otra pregunta. ¿Se ha reunido Rajoy con familiares de presos "políticos" chinos? Va a ser que no. De hecho, cambiaron la ley para que los jueces españoles no pudiesen perseguir a políticos chinos. ¿Por qué? Porque China es un país muy poderoso que tiene gran cantidad de deuda española. Tenemos empresas allí e importamos y exportamos.
En cambio Venezuela no es tan poderoso. No tiene poder de veto en la ONU como sí que tiene China.
Por eso no importa meterse con Venezuela pero sí importa meterse con China.



El presidente Rajoy ha tomado partido. Y no lo ha hecho por el bien de España. Lo ha hecho por el bien de su partido, el PP, para recalcar que España no es y no debe ser Venezuela. Sin importar los costes que pueda tener en la relación entre ambos países, tanto diplomáticas como comerciales, económicas o políticas.

Sólo son críticos contra quienes les interesa. No contra Colombia, Israel, EEUU, China, Arabia Saudí...a pesar de que allí se puedan cometer muchos más atropellos.

Alguno podrá decir: vale, pues que condenen a esos países, pero también a Venezuela. ¡¡¡Pero es que en este caso no hay nada!!! Podríamos hablar de otros países supuestamente anti imperialistas que incumplen los derechos humanos como Rusia, Corea del Norte o Irán, y yo no tendría ningún problema en que España les condenase.
Pero aquí, los políticos, los medios de comunicación masivos, y la gente que se cree lo que dicen, ya han tomado una decisión, que es la de condenar a Venezuela y sobre todo a su gobierno, sin importar la solidez de las pruebas que se pueda tener contra los detenidos, o la oposición en su afán por desestabilizar y conseguir por la fuerza lo que no han conseguido por las urnas.


Estoy dispuesto a discutir sobre los problemas económicos y sociales de Venezuela. De hecho creo que he expuesto varios de ellos con claridad. No digo que Venezuela sea el mejor país del mundo ni que todo sea perfecto. Obviamente hay muchos fallos y muchas cosas que mejorar. Lo que digo es que las cosas buenas los medios de comunicación se las callan. Las malas las exageran como si fuesen exclusivas de Venezuela. Y otras, como lo de la represión política, directamente se las inventan.
Por tanto, yo reclamo las cosas buenas que tiene Venezuela. Reconozco las cosas malas, pero poniéndolas en su contexto. Y niego las mentiras que algunos se empeñan en hacer pasar por verdad. Por mucho que diga Inda, Venezuela no es una dictadura. Es una democracia. Hay elecciones. Hay partidos políticos. Hay libertad de prensa (más del 70% de los medios de comunicación son privados y opositores).



Hay elecciones libres (según reconocen todos los organismos internacionales). La oposición gobierna varias alcaldías y regiones. Los políticos arrestados lo son por corruptos o golpistas, no por ser opositores (ahí están las pruebas presentadas por la fiscalía y las sentencias de los tribunales).
Así que no, Venezuela no es una dictadura. No reprime. Es una democracia, por muchos que algunos se empeñen en que no.
Repito. Podemos hablar de escasez, inflación, corrupción o violencia. Perfecto. Son problemas que tiene Venezuela, muy graves, que están ahí y que hay que tratar de solucionar. Pero no podemos hablar de que es un régimen autoritario porque no lo es. Y tampoco podemos decir otras cosas como que hay pobreza o miseria cuando se ha reducido la pobreza, el paro, ha mejorado la educación y la alimentación. Y eso son datos oficiales, no del gobierno de Venezuela, sino de organismos internacionales como la ONU o la OEA. ¿O es que ahora esos datos tampoco van a valer?


Hay algunos que no defienden a Venezuela porque creen que es una batalla perdida y que no hay nada que hacer y que conviene que no se hable mucho de ello, que tratan de despegarse de ellos para dar una imagen más centrada.
Yo no. Yo no busco votos ni dar una imagen más centrada. Yo quiero la verdad. Y si en este caso no hay nada alarmente en Venezuela, porque las detenciones han sido en regla, lo diré. Si algún día la cosa se tuerce y se poner realmente mal, también lo diré. Yo he criticado a Venezuela en su política exterior, por ser aliada de Rusia, China, Irán, Al Assad...y lo sigo haciendo. También tiene problemas económicos muy graves, como he dicho antes, pero están tratando de solucionarlos lo mejor que pueden. Lo que estoy seguro, por mucho que diga Inda, es que Venezuela es una democracia, y que precisamente el Gobierno, que no la oposición, es el garante de esa democracia. Lo que les duele a muchos medios de comunicación privados es que las cosas salgan adelante en Venezuela. Que haya menos paro, menos pobreza, más educación, más sanidad, más democracia.



Y para ello alientan a la oposición, difaman, mienten, manipulan, tergiversan, crean opinión contraria, y los políticos les siguen el juego porque no están en una posición progresista, sino que sirven a los banqueros y a los empresarios capitalistas que les financian. Esa es la verdad. Otros políticos callan por miedo al qué dirán. Yo no callo. Yo hablo y defiendo a Venezuela, porque es lo justo, es lo correcto y es la verdad, por mucho que otros puedan falsear o distorsionar.

¡¡El golpismo no pasará!! ¡¡La Revolución sigue!! ¡¡Venezuela continúa el camino con plena soberanía e independencia!!